
El concejal delegado de Montes, Antonio Dávila, ha completado una exhaustiva inspección por más de cien kilómetros de caminos y carriles pertenecientes al patrimonio público del municipio de Los Barrios. Tras recorrer fincas emblemáticas como Hoyo Don Pedro, Los Garlitos, El Palancar y los grupos de Murta y Montecoche-El Rincón, el edil ha confirmado que la totalidad de la red de infraestructuras forestales ha sufrido deterioros significativos. Estos daños son consecuencia directa de las sucesivas borrascas que han azotado la zona, dejando un registro pluviométrico cercano a los 2000 litros, acompañado de fuertes rachas de viento.
Los efectos del temporal se han manifestado en forma de graves procesos erosivos, formación de grederas, desprendimientos de rocas y la aparición de socavones que dificultan el tránsito. Además de la pérdida de masa arbórea por el viento, se han registrado desperfectos en infraestructuras básicas que suponen un menoscabo para los aprovechamientos agroforestales y las actividades de uso público. Los montes de Los Barrios, referentes en Andalucía para la práctica de senderismo y ciclismo de montaña, ven así mermada su capacidad operativa y turística en pleno corazón del Parque Natural Los Alcornocales.
Ante esta situación, el Ayuntamiento se encuentra elaborando un informe técnico detallado que servirá de base para reclamar fondos de emergencia a las administraciones autonómica y estatal. Dávila ha subrayado la necesidad de estas ayudas para restablecer la normalidad en las más de 4000 hectáreas de monte público y garantizar la seguridad de los trabajadores y usuarios. El edil ha hecho un llamamiento a la población para extremar las precauciones, recomendando evitar las visitas durante fenómenos adversos y buscar rutas alternativas hasta que se subsanen las deficiencias actuales.
Pese a la magnitud de los daños materiales, el concejal también ha querido poner en valor la vertiente positiva de este periodo de lluvias. La recuperación de los acuíferos, la tonificación de las tierras y la necesaria renovación de los caudales en los ríos y la red secundaria representan un alivio fundamental para la biodiversidad local. Tras años de sequía persistente, este aporte hídrico garantiza la salud de los ecosistemas y bosques de la zona, permitiendo una regeneración natural que compensará, a largo plazo, el impacto de los temporales.



