El paso de misterio de Nuestro Padre Jesús Nazareno avanzó con paso firme y solemne. La talla, de gran arraigo en la localidad, desfiló bajo los sones de la Agrupación Musical de Nuestra Señora del Rosario Coronada (Rota), cuya interpretación aportó el toque de fuerza y sentimiento característico de la agrupación gaditana.
Tras el Nazareno, la elegancia de Nuestra Señora de los Dolores cerró el cortejo. La imagen mariana, envuelta en un ambiente de profundo respeto, estuvo acompañada por la Banda de Música de Mijas. Los acordes de las marchas fúnebres y clásicas de la formación malagueña subrayaron el carácter luctuoso y devocional de la jornada, creando una atmósfera de oración en cada una de las chicotás.





