La propuesta de Movimiento Barreño se centra en aliviar la carga burocrática de los ciudadanos y empresas locales que han sufrido pérdidas. Para ello, exigen que el consistorio habilite edificios municipales específicos en los núcleos de población más afectados, que funcionen como centros de atención técnica y administrativa. Estos puntos de apoyo servirían para que los damnificados reciban asesoramiento directo a la hora de recopilar información, fotografías y listados de daños, facilitando así una valoración económica rápida que agilice sus futuras reclamaciones e indemnizaciones.
Asimismo, la formación ha hecho especial hincapié en la necesidad de que el personal municipal abandone las oficinas y se desplace a las zonas más castigadas por la lluvia. Reclaman que técnicos de departamentos clave, como Urbanismo y Asuntos Sociales, realicen una evaluación profesional sobre el terreno. El objetivo es que estos informes oficiales actúen como garantía para que las familias y negocios puedan justificar sus pérdidas de manera rigurosa, un paso indispensable para acogerse a las posibles ayudas estatales o autonómicas que se deriven de la situación.
Por último, ante la inminencia de un nuevo frente meteorológico, el grupo municipal urge al Ayuntamiento a iniciar los trámites para la declaración del municipio como “Zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil”, conocida tradicionalmente como zona catastrófica. Desde Movimiento Barreño subrayan que la administración local debe actuar como el soporte burocrático esencial de los vecinos en estos momentos críticos, poniendo a su disposición todos los medios necesarios para que ningún ciudadano tenga que afrontar en solitario la compleja valoración de sus pérdidas materiales.





