El Reportaje / Jose Manuel Algarbani

12/21/2012

Documentos de Nuestra Historia

El acorazado potenkin español. Bombardeo del acorazado Jaime I en Algeciras

José Manuel Algarbani. Presidente de la sección 1ª, Geografía e Historia del IECG (Instituto de Estudios Campogibraltareños)

El acorazado potenkin español. Bombardeo del acorazado Jaime I  en Algeciras

La historia del Acorazado Jaime I es digna de un buen guión de cine. A primeras horas del día 6 de Agosto de 1.936, partió del puerto de Ceuta con destino al puerto de Algeciras, el denominado por la literatura franquista “Convoy de la Victoria”, marchando en cabeza el Cañonero "Dato", flanqueados por el Torpedero número 19 y el guardacostas, "Uad-Kent", que eran los únicos barcos de guerra de los militares golpistas disponibles en Ceuta, así como unidades menores, como barcos de pescas, falúas, etc.... los cuales llevaron a bordo seis unidades de fuerza de choque, tipo Batallón, seis Baterías de Campaña y varios cientos de toneladas de municiones y otro material de guerra, pasaron a Algeciras unos 3000 soldados.

Este convoy significó a las tres semanas de comenzar la guerra, un esfuerzo considerable y de gran importancia para la consecución de los planes del Ejército golpista.

De la importancia que posteriormente le dio el régimen franquistas, todavía quedan huellas, pues en Ceuta, se conserva el monolito, desde donde el General Franco dirigió las operaciones, en las estribaciones del Monte Hacho, así como el mástil del Cañonero "DATO", que, al finalizar la contienda y sobre los años 1.950 se utilizó como barco de viajeros, como las travesías que hacía desde Ceuta a Tarifa con motivo de las peregrinaciones anuales que se hacían a dicha Ciudad, debido al día de su Patrona, la Virgen de la Luz.

Dos días después del denominado por los franquistas “convoy de la victoria”, el viernes 7 de agosto de 1936 se produce el bombardeo más importante que sufrió Algeciras durante la Guerra Civil.

Desde bien temprano se oyeron fuertes detonaciones, demostrativas de que la escuadra española estaba actuando en las cercanías. En Ceuta, Punta Carnero, Getares y Algeciras.

En el ataque participaron el Jaime I, el Libertad, el Churruca y el Lepanto.

El bombardeo fue espantoso y duró desde las 7:30 hasta las 11:00 aproximadamente, se sentía la trepitación de las bombas en Gibraltar y en todos los pueblos de la bahía.

El Jaime I y el Libertad bombardearon las baterías de costa desde Tarifa a Algeciras, el Jaime I acentuó el bombardeo sobre Algeciras.

Empezaron por disparar contra Ceuta colocándose el Churruca en mitad del estrecho y abriendo fuego contra Ceuta y contra Punta Carnero. Desde la batería emplazada en Punta Carnero dispararon contra el crucero con intermitencia, sin que al parecer le causara daño alguno. El Jaime I se aproximó lentamente a Punta Carnero e hizo a su vez algunos disparos, levantando las balas al caer sobre tierra grandes nubes de humo y polvo. Siguió lentamente su avance al interior de la bahía, aproximándose a la costa y largando una andanada, acercándose a Getares, contra la que también abrió fuego y continuando hasta Algeciras. Contra el Jaime I hicieron fuego ineficazmente la batería de Algeciras y la del Cañonero Dato, fondeado en el puerto de Algeciras.

Pasado Algeciras, el Jaime I llegó frente a Puente Mayorga, donde se detuvo e hizo nuevos disparos. Volvió a pasar por delante de Algeciras sin dejar de disparar y alcanzando al cañonero Dato (que trajo tropas el día anterior) a las diez de la mañana.

Del buque rebelde salió una espesa columna de humo, no tardó en declararse un incendio a bordo, que se prolongó a unas grandes pilas de corcho que había en el muelle. Mientras tanto, los demás barcos no dejaron de disparar intensamente contra Punta Carnero, donde los destrozos causados fueron considerables. Detrás del Cristina se vio un considerable incendio.

Procedente de Levante apareció un aeroplano rebelde, pero no tomó parte en la acción.

Parece ser que el telémetro del Jaime I estaba averiado y eso impidió ser más certero en sus objetivos.

Terminado el bombardeo los barcos se hicieron a la mar, circulando el rumor de que habían intimado a Algeciras que se rindiese.

A las tres de la tarde regresaron el Jaime I y los demás buques, entrando el Jaime frente a Algeciras y haciendo nuevos disparos, la mayor parte de ellos dirigidos a la carretera de Tarifa.

El Cervantes y el Libertad llegaron hasta las proximidades de Getares, pero luego se volvieron al estrecho. Un aeroplano rebelde atacó al acorazado, pero se marchó después de un cambio de disparos.

Por la noche Algeciras apareció iluminada por el fuego producido en su muelle por el tiroteo, siguiendo ardiendo el corcho hasta el día siguiente, que se distinguía una columna de humos saliendo desde el muelle. La mayoría de las fortificaciones y baterías con que contaban los militares habían quedado destruidas. Aunque los daños no fueron de consideración en Algeciras, el muelle si sufrió importantes destrozos. Al Jaime I solo un proyectil le alcanzó ligeramente pues se le vio achicar agua.

Cuando empezó el fuego contra Algeciras, entró en pánico la población, siendo muchos los que se apresuraron a buscar refugio en el campo en medio de la mayor confusión.

Además de las baterías, sufrieron daños el muelle y casas cercanas a la plaza entre ellas la del viceconsulado inglés, del Cónsul argentino Adolfo Rugeroni y los molinos harineros de Bandrés.

Uno de los disparos del Jaime I alcanzó al Cañonero Dato en la torrecilla del cañón de popa muriendo los artilleros de esta pieza.

Los súbditos británicos en su mayoría fueron recogidos y trasladados a Gibraltar en un autocamión de la Compañía del Corcho, facilitado por el jefe de ésta, Mr Ladd que cooperó muy eficazmente con el vicecónsul Mr Beckensalke en la recogida de súbditos británicos, todos los súbditos ingleses que se encontraban en Algeciras al registrarse el bombardeo están el Gibraltar a salvo.



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