No pudo ser

Lucentum Alicante se convierte en el primer finalista tras derrotar a Villa de Los Barrios (84-81) en un partido intenso y emocionante jugado en medio de un ambiente extraordinario. El conjunto alicantino se acerca a una victoria de su objetivo esta temporada mientras Los Barrios culmina la temporada ofreciendo un nivel fabuloso.

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LUCENTUM ALICANTE ? VILLA DE LOS BARRIOS (84-81)

Marcadores Parciales: (22-21) (44-44) (65-62) (84-81)

Resonaban todavía los ecos de la Final de la Adecco de Plata y sobre el parquet del Pabellón Fernando Martín Los Barrios y Lucentum peleaban, sí, literalmente peleaban por cada acción tanto en ataque como en defensa. Por cada rebote, por cada posición de tiro, por cada transición. Un pulso marcado desde la intensidad defensiva, desde el esfuerzo máximo de dos conjuntos decididos a llevarse el partido desde el salto inicial. Aquellos jugadores de Cornellà, nuevo equipo LEB Oro que se quedaron a ver la semifinal de Oro, entendieron rápidamente el salto físico, la diferencia de intensidad y dureza defensiva que conlleva el cambio de categoría.

Un primer cuarto denso desde el primer instante. La habitual intensidad defensiva de Lucentum, atacando el balón desde pista contraria, buscando situaciones de dos contra uno, de constante presión en las líneas de pase encontraba como respuesta el saber hacer de un Los Barrios preparado para sobrevivir a este tsunami en el que pretende convertir el partido el conjunto de Quintana. Pero superada esa primera prueba de cruzar la pista el equipo de Moncho Fernández sabía esperar, sabía tener la paciencia necesaria para trabajar su ataque posicional. Ahogado por la defensa, Ricardo Guillén, leía el partido sin obsesionarse en anotar dando juego a sus compañeros. La semifinal adquiría equilibrio en todas las facetas y el marcador (22-21, minuto 10) no era más que en un fiel reflejo de lo que acontecía en la pista.

Y en el segundo cuarto a la intensidad se unió la capacidad individual de los mejores y entre ellos Hill que sacó a relucir su talento entre tanto músculo y como réplica un Antxon Iturbe que a su fuerza natural suma muñeca y junto a él Jesús Castro que se marchaba al vestuario al descanso como máximo anotador del partido con 11 puntos. Una primera parte de absoluta igualdad (44-44) no sólo por lo que evidenciaba el marcador sino por la capacidad de ambos equipos.

Tras el descanso la emoción en el Fernando Martín fue adquiriendo las cotas más altas. Urtasun mostraba su talento tanto en el tiro exterior como en las penetraciones resistiendo así a los mejores momentos de un Los Barrios que cada vez creía más en la frase que recibía desde la grada “Sí se puede, sí se puede” pero que además de contra el rival luchaba con el desgaste propio provocado por un partido durísimo, extraordinario. Al final de tercer cuarto el marcador se decantaba ligeramente hacia Lucentum (65-62). Lucentum parecía más entero, más preparado para afrontar la batalla final y conseguía aumentar todavía un grado más su agresividad defensiva ante la respuesta menos entera de un Los Barrios que empezaba a dar los primeros síntomas de fatiga.

Lucentum rotaba efectivos y Los Barrios resistía (79-78 minuto 37) convirtiendo así cada acción en decisiva. La semifinal entraba en los últimos tres minutos con todo por decidir, con las gradas transmitiendo toda la pasión y emoción acumulada, con los jugadores sacando fuerzas de donde ya no existían. 81-79, 1´12´´ por jugar con la tensión incrementándose. Con los jugadores nacionales de Lucentum avisando a Andriskevius de los peligros de Guillén en estas circunstancias. Detalles fundamentales en momentos decisivos… empate a 81 con 43´´ por jugar y triplazo antológico de Hill que daba una ventaja decisiva a Lucentum. Los Barrios erraba el último ataque y el propio Hill volvía a ser decisivo recuperando un balón clave en defensa. Lucentum jugará la final.

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