SOBRE NUESTRA VIDA

Semana Santa – Morir para renacer, o: vivir con pasión

 

Esta semana se celebra la muerte de un hombre a quien no solo crucificaron, sino a quien obligaron a llevar su propia cruz encima de su espalda. Se cuenta que tres días tras su muerte resucitó. – ¡Preciosa y fascinante simbología de la vida!

Durante nuestra vida experimentamos constantes muertes y renacimientos. Cada nueva muerte conlleva un camino de sufrimiento, una “cruz” que llevamos hasta que podamos finalmente “morir”, condición que nos permite renacer. Este es el ciclo de la vida. A veces elegimos esas “muertes” – que pueden ser cambios que introducimos en nuestras vidas, como puede ser una separación, un cambio de trabajo, un nuevo proyecto – y otras, nos vienen impuestas de fuera. Cada una de estas decisiones y eventos externos va acompañada de momentos de dolor, dudas, frustración u otros sentimientos que clasificamos a menudo como “sufrimiento”.

En la religión católica, en la que se celebra la muerte y el renacimiento durante esta “gran semana”, hablamos también del camino de sufrimiento, o sea, la “pasión” de Cristo. Es curioso, no reparamos mucho en el significado de esta palabra: la pasión. Por lo general, la asimilamos con algo positivo – una persona que tiene pasión disfruta de lo que hace, es vivaz y tal vez incluso alegre y feliz. Entendemos la palabra “pasión” prácticamente como sinónimo de entusiasmo, teniendo esta última palabra una connotación mucho más positiva en lo que a su origen etimológico respecta. El entusiasmo se deriva de las tres palabras griegas «en», «theou» y «asthma», que significan algo como “aliento de Dios”. Podríamos deducir de ello que una persona entusiasta está inspirada por una fuerza divina.

Jugando con los significados de las dos palabras, me aventuro a decir que no hay camino sin pasión para llegar al entusiasmo – a la gran chispa de la creatividad – siendo pasión no solo la intensidad con lo que caminamos; la pasión viene de la “pasividad”, del sostener lo duro y arduo, de superar los golpes, volver a levantarse y seguir caminando. Curiosa inspiración de esta semana, la Semana Santa, para entregarnos al camino de la pasión, con todo lo que ello puede significar para cada cual.

“Quien algo quiere, algo le cuesta”, recitamos popularmente. Pero no es solo eso lo que nos enseña el “camino de la pasión”. También hay un dejar morir para renacer. Y es ahí donde surge la chispa, la obra creativa, el nacimiento de algo nuevo. “Vivir con pasión” lleva dentro todas las manifestaciones de la vida: vivir intensamente, dejar ocurrir, fluir, dejarse sentir, así como sostener el dolor de la pérdida y la frustración.

Seamos o no religiosos, espirituales, católicos o cristianos; la historia bíblica de la pasión que recordamos en la Gran Semana, la Semana Santa, podría ser un pretexto para ir hacia dentro y mirar nuestro propio “camino de la pasión”. En el simple parar a mirar, respirar, sostener y seguir caminando damos un primer paso para la apasionante aventura de la vida.

Noticias de la Villa y su empresa editora Publimarkplus, S.L., no se hacen responsables de las opiniones realizadas por sus colaboradores, ni tiene porqué compartirlas necesariamente.

Noticias relacionadas

 
29 marzo 2021 | Rafael Fenoy Rico
Equinoccios o Negocios
 
29 marzo 2021 | Patricio González García
590 muertos
 
26 marzo 2021 | Patricio González García
Gibraltar inicia la desescalada
 
25 marzo 2021 | Manuel Ramírez Tocón
Las horas extras de Caronte