Verdemar EA denuncia ante el Defensor del Pueblo los ruidos procedentes de Acerinox

Los vecinos de Guadarranque (San Roque),  Guadacorte y Palmones (Los Barrios) sufren emisiones y ruidos sin que "los Ayuntamientos y la Junta de Andalucía los controlen".

Foto: Archivo

Verdemar Ecologistas en Acción, después de varias denuncias ante la Delegación Territorial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul en Cádiz y la Fiscalía de Medio Ambiente, sin que se haya resuelto el problema , acuden al Defensor del Pueblo.

Los vecinos de Guadarranque (San Roque), Guadacorte y Palmones (Los Barrios) sufren emisiones y ruidos sin que los Ayuntamientos y la Junta de Andalucía controlen.

Los ruidos son insoportables y la contaminación de partículas en suspensión está fuera de lo normal.

La Legislación y doctrina, tanto española como europea, han señalado que la atmósfera es un bien común indispensable para la vida, al que todas las personas tienen derecho a su uso y disfrute y la obligación de su conservación. En este sentido la contaminación atmosférica continúa siendo motivo de seria preocupación en España y en Europa. Todos los datos existentes ponen de manifiesto que aún existen niveles de contaminación con efectos adversos muy significativos para la salud humana, particularmente en las aglomeraciones urbanas. En concreto, en el caso de España, se ha demostrado que estos problemas se ven agravados por nuestras especiales condiciones geográficas y atmosféricas. Un caso relevante en esta materia es la Comarca del Campo de Gibraltar, debido a su especial concentración industrial.

En el Campo de Gibraltar existen instalaciones petroquímicas, acerías, eléctricas, portuarias y similares, rodeando la Bahía de Algeciras, influyendo en los estuarios de ríos, contaminando el aire y rodeando a la población, señala Verdemar.

Concretamente, Verdemar dice que Acerinox SAU, sigue ampliando su planta y está provocando un efecto acumulativo de emisiones que perjudica a la salud pública.

Los más afectados son los vecinos de Palmones y Guadacorte y Guadarranque.

La concentración industrial en este espacio provoca emisiones atmosféricas que perjudican la salud pública y el medio ambiente.” Se generan vertidos a la atmósfera con sustancias peligrosas, como las partículas y metales pesados”.

A los efectos de alcanzar unos niveles de calidad que no den lugar a riesgos o efectos negativos significativos para la salud humana o medio ambiente, resulta evidente que en España era indispensable adecuar la capacidad de acción frente a la contaminación atmosférica.

En este sentido los ecologistas informan de que “todavía no hemos visto mejoras referentes a la calidad del aire. Acerinox es un foco de contaminación nocturna sin que nadie lo remedie. La Junta de Andalucía no tiene intención de que esto cambie”, indica el colectivo.

En concreto, las emisiones procedentes de la acería de Acerinox SAU pueden que “se estén manipulando para pasar los controles ambientales y de salud”.

Los sistemas de aspiración y filtración de los humos generados durante el proceso de fusión, afino, colada y esmerilado “no funcionan y la contaminación de partículas cae” encima dichas poblaciones dependiendo del viento”.

Las granallas y polvos de la laminación y del vertedero que Acerinox SAU tiene “a cielo abierto están haciendo estragos en la población, contaminando a sabiendas, vulnerando la Convención Europa de Derechos Humanos, en sus artículos 2 y 8 , que protegen el derecho a la vida y a la vida familiar”, afirma Verdemar.

“Las emisiones de DENOx puede que escapen a cualquier control y lleguen a la población circundante.
Asimismo, la contaminación del suelo por metales pesados es lo que muchas veces se denomina ‘una contaminación silenciosa’, porque nadie la ve. La ingesta de estos metales puede provocar anemias, insuficiencias renales, enfermedades neurológicas, cánceres hepáticos. Los metales pesados son altamente cancerígenos”, advierte Verdemar Ecologistas en Acción.

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