[Foto Galería] Peña La Tagarnina. Pregón, Personaje Popular y Hermanamiento
La lectura del pregón de esta trigésima tagarninada ha corrido a cargo del cronista oficial de Quiroga y escritor José Reinaldo Pol García, natural de Alcalá de los Gazules y residente en la Villa de Quiroga, provincia de Lugo, pero muy vinculado desde su infancia al municipio de Los Barrios.
Por su parte, el título de personaje popular ha recaído esta vez en Cristóbal Mena Rivas, vecino de la localidad muy ligado al carnaval barreño desde hace más de 15 años.
Esta tradicional celebración, que cumple su trigésimo aniversario, ha estado marcada por el acto de hermanamiento que se ha llevado a cabo con el municipio pacense de Alconchel (Extremadura), donde la tagarnina también es protagonista de un evento de gastronómico cada año. El alcalde de Los Barrios y el presidente de la peña, Nicolás Ceballos, han dado la bienvenida al primer regidor de este pueblo extremeño, Óscar Díaz, tras la recepción oficial que ha tenido lugar esta mañana en el salón de plenos de la Casa Consistorial.
La “ada” de Los Barrios, en la que se esperan se consuman más de 600 kilos de tagarninas a lo largo de la jornada, especialmente guisadas, está amenizada con la presencia estelar de la chirigota gaditana de Juan Manuel Braza ‘El Sheriff’, “Los Niños de la Petróleo”, así como la participación de las chirigotas “Los que salimos de la cigüeña”, de Los Barrios; “A ver qué sale del bombo”, de Algeciras, y “Prueba conmigo”, de Castellar de la Frontera.
También están previstas las actuaciones de las comparsas algecireñas “Sin miedo a nada” y “Los Volaores”.
Texto integro del pregón:
Buenos días, pueblo de Los Barrios.En una jornada como esta en que estamos en la antesala de la fiesta carnavalesca, esa que tanta tradición y raigambre tiene en toda Cádiz, es siempre una data bonita y radiante. Señor Alcalde, D. Miguel Alconchel, señores/as ediles de la corporación municipal mil parabienes por tener la suerte de regir los destinos de este pueblo y, sobre todo de contar entre su vecindad con personas tan activas y preocupadas por defender las tradiciones populares como son don Nicolás Ceballos y todos los componentes de esta asociación, un colectivo que viene a representar la idiosincrasia de esta entidad poblacional que es la noble Villa de Los Barrios. Treinta años se cumple que naciera este evento, esta fiesta a la suculenta y socorrida tagarnina, la que mucho representa para nuestras vidas. Aunque seamos urbanitas , aunque tengamos la necesidad de estar cerca de los servicios y sobre todo de que nuestros hijos lleven una vida más cómoda que la que vivimos nosotros, eso no es impedimento para que no demos la espalda a nuestras raíces. Pues, es normal que el árbol de vecindad crezca, que sus ramas se alarguen pero, eso no sería posible si nos olvidáramos de cuidar nuestras raíces y, esa tarea encomiable es la que realizan todos ,y cada uno de los colectivos barreños, y muy en especial los que hoy traen a la reina de los campos aquí, los que la hacen merecida y digna protagonista de esta fiesta, esta Asociación que es tagarninera porque sabe que , sin ese cardo comestible, en aquellos años difíciles, que recordar no queremos pero que están siempre en nuestra mente, resultaría muy complicada la subsistencia, pero ahí, muy cerca de nuestros chozos y moriscos, en esos campos de estos Alcornocales, entre los gamonales estaba la tagarnina ayudando a que en la modesta y humilde vida campesina, cual si fuera singular maná , tuvieran nuestros abuelos y padres asegurado ese recurso. Los campos de nuestra tierra eran un singular y gratuito zoco, un gratuito mercado, con solo dar un paseo por ellos encontrábamos, desde el higo chumbo a la murta, tagarnina o espárrago.!Cuántos y cuántos bienes para el sustento del sufrido campesino! Alimentos al alcance de la mano que la madre tierra ofrecía aunque, en ocasiones hasta el recolector corría riesgo de ser empitonado por una vaca o toro bravo que pacía en esas dehesas y, al igual que en aquella pintura de la inolvidable y desaparecida plaza de toros algecireña, esa Perseverancia, como aquel, había que meterse entre los palos o alambres de la cerca sin siquiera caérsenos nuestra gorra pues los barreños, tenemos el privilegio de que la Montera la llevamos bien puesta y por muchos duros envites que nos de el negro toro de la vida siempre , al ser dignos de estar en la puerta de la Ruta del Toro sabemos darle un quiebro; pues los tagarnineros no pierden el tipo y saben mantenerlo tan erguido como esa vara de la tagarnina que se levanta como esta torre de san Isidro, así bien lo representó el amigo Bernardo en aquella obra que en su día le dedicó a la tagarnina. En todas las estaciones del año los habitantes del rural contaban con algún producto para satisfacer sus necesidades básicas. La tagarnina diría yo que es la estrella de este sur, esa modesta estrella que está en la misma tierra recordando que ayuda a los que viven en ella. Todos los que hoy tenemos una edad la adoramos porque es como una verdadera diosa que hace de estas tierras nuestras un Edén. Este servidor, quien hoy, encantado y emocionado, os habla , recuerda aquel tiempo bonito, esa etapa feliz de la infancia en que , cuando llegaban las fechas de recolectarla cogía un saco churrero y un escardillo y… vamos allá! A por tagarninas!!, en esos lugares de Los Barrios , Castellar o Jimena, por citar algunos, nos íbamos a pasar el día a practicar casi un singular deporte, pues el arrancar la tagarnina hay que hacerlo con acierto y delicadeza y el escardillazo no puede ser ni profundo , ni superficial; pues si lo damos hondo estamos esquilmando, arrancamos la raíz y con ello eliminamos totalmente la planta y , si por el contrario, se hace muy arriba la despencamos y rompemos la cabeza. El golpe ha de ser justo y preciso para que en tierra quede la raíz y en la olla la cabeza de la tagarnina con sus piezas íntegras. Como dice otro buen tagarninero amigo: “ escardillazo dao, tagarnina ar saco”
Cuando ya iban recogidas bastantes buscábamos un respaldo junto a un lentisco o acebuche y a pelarlas .Los expertos, ni guantes precisábamos pues, sabiendo coger la penca ni te pinchas y, pulgar e índice iban dejando las puntas de esa estrella de la tierra, libre de sus púas y hasta nuestros dedos se teñían de verdor. Luego a buscar un arroyo y a lavarlas y picarlas y así, cuando llegábamos a casa, solamente había que cocinarlas. Al hablar de este punto, el culinario, si que tengo que reconocer que mi adorada madre, la que hoy descansa en paz en este pueblo admirado y querido, era una auténtica maestra en su preparación, porque todos y todas los cocineros/as bien saben que desde la tortilla, al cocido, pasando por la misma repostería, la tagarnina es y será la reina de la mesa.
Scolymus bella, cuántos y cuántos nombres tienes pero, para nosotros tú, la genuinamente mediterránea, siempre eres tagarnina. Sabes bien demostrar que la elegancia no está reñida con saber estar en la tierra. Y qué decir de tus lindas flores amarillas que dan en los campos un colorido singular. Eres tan valiosa que dignificas a todos los cardos y cardillos siendo la verdadera reina de los campos.
Dichosos los pueblos, como este nuestro, que te rinden homenaje porque sabe que es una verdadera suerte el tenerte a su lado. Hoy, a las puertas del Carnaval a Los Barrios vienes para que se te encumbre a ti, modesta y sencilla tagarnina, en este acto gastronómico, tú, a la que es de las verduras, silvestres o cultivadas, una auténtica dama y, aunque tu externa apariencia sea de estar a la defensiva con tus pinchos, como pasa con las almas nobles, cuando se te conoce, al desnudarte, al quedar pelada eres toda deliciosa y exquisita bondad y es que, amigos, las apariencias engañan y la tagarnina sabiéndola coger ni siquiera pincha. El Scolymus desde Plinio el Viejo fue muy valorado y este servidor diría que los pueblos mediterráneos si en ella, carecerían de la más grandiosa corona , la que conforman estos comestibles y ricos cardos que en otros lugares de nuestro suelo ibérico tener quisieran, pero ella, nuestra tagarnina, quiere climas benignos y no los fríos extremos aunque hay partes del interior del continente donde también se da pero es posible que solamente en Extremadura y Andalucía, o al menos eso soy conocedor, es donde gastronómicamente se le otorga las distinciones que merece; pues ella hace migas y se combina con todo, desde unas tagarninas fritas con huevos hasta el delicioso cocido.
Que nuestros jóvenes valoren siempre a este cardo que a los mayores nos ha dado tanto, ya que es el sabor y la esencia de una tierra en la que ella puede ser considerada la mayor torera, con su talle alto y esbelto y su capa, en este caso verde teñida de gualdas flores , en la plaza del campo, torea a las bravas reses de lidia quienes, temiendo a sus espinas se resignan a no darle bocado porque ella se reserva para los exquisitos paladares, los de los seres humanos .
Amigos, vecinos y visitantes de la Villa sigamos tagarnineando ; el ser tagarninero es tan grande que nos llena de orgullo y nadie pase por el Puente de Hierro, El Grande o la Casilla del Moral, o Blanco sin decir que en el saquito de su estómago trae el alimento más grande, el sano y natural, esa comida que medicamento es , el Scolymus Hispanicus que, hablando en nuestro andaluz barreño, el que bien recogió en su diccionario el músico, antropólogo e investigador local Domingo Mariscal, siguiendo esos vocablos como debe ser se le denomina tagarnina, porque rima con vida y es la que hace que, con ella nuestras tripas nunca estén vacías al tenerla en nuestra cocina de la que siempre será su más fiel compañía.
Amigos, y despedirme de vosotros hoy no quiero
sin deciros, en unos versos camperos,
que la tagarnina no la encontraréis en el huerto;
sencillamente, porque ella al buen campesino y labriego
viene a servirle pero no a que sea su jardinero,
pues, sus flores amarillas, para tener su fulgor verdadero,
nunca precisan del trabajo y esfuerzo de los barreños.
Ella vive libre por los bujeos
recibiendo los rayos del sol y lluvia de las nubes del cielo
en tanto espera la visita del tagarninero.
Que lindo es ese singular cardo
que nos proporciona el más rico y delicioso caldo
y en el humeante y calentito plato
a las papilas encandila y al estómago deja bien harto!!.
Tagarnineros,
orgullosos siempre estad,
sois recolectores de quien culinariamente quita el sentío
y a la que este pueblo barreño,
la querida Villa de nuestras vidas,
honra y venera con regocijo y alegría
porque nuestro patrón , el Buen San Isidro,
orgulloso está de que como moradores campesinos
y enamorados de la tagarnina en esta fiesta,
que ya cumple tres décadas,
para delicia de nativos, foráneos y vecinos,
esta TAGARNINÁ
de nuestro municipio seña de identidad .
Feliz Fiesta y muy agradecido por invitarme
Y que siempre este Ayuntamiento se sienta orgulloso de ser tagarninero y de tener asociaciones como todos estos miembros de esta Peña de la Tagarnina que, por ella, consagran mucho tiempo de sus vidas porque son conscientes que, los sabores del campo hay que defenderlos porque somos herederos de un patrimonio que, siendo de todos , lamentablemente no son muchos los que lo reconocen .
¡Adelante tagarnineros y, felicidades y parabienes por organizar este evento. Viva la tagarnina que es razón de nuestra vida!.




