En la misma celebración, en el momento del ofertorio, se le hizo entrega de unos presentes de parte de la comunidad parroquial, una casulla blanca bordada con símbolos franciscanos, confeccionada por unas religiosas de Jerez y un juego de corporal, palia y purificadores, pintados a mano por Mercedes Blanco Lara.
Con ello, se dio las gracias al sacerdote por su entrega y dedicación a la parroquia en la que ha venido desempeñando su labor sacerdotal durante este último año, a la vez que se le deseó lo mejor en su nuevo destino.











