La historia de la “Casa del Inglés” es la crónica de una degradación consentida. Situada en la Avenida de Andalucía, esta vivienda de estilo británico —única en la zona— fue construida en los años 60 y donada al municipio en 1992. Desde entonces, la falta de mantenimiento y el desinterés han convertido lo que debería ser un centro de disfrute vecinal en una ruina con filtraciones y oxidación galopante.
Solo la intervención de la iniciativa privada, a través del Plan de Acción Social de Acerinox, parece haber desbloqueado un expediente que el Ayuntamiento ha mantenido en un cajón. Aunque el alcalde, Miguel Alconchel, ha celebrado la colaboración con la industria para “desbloquear” proyectos, lo cierto es que la urgencia de la obra es ahora máxima debido al estado precario de la parcela de casi mil metros cuadrados.
Los vecinos de Palmones, que llevan años reclamando la recuperación de este espacio emblemático, observan con cautela este nuevo anuncio. A pesar de que el director de Operaciones de Acerinox, Francisco Fernández de la Mata, ha enmarcado la ayuda en el compromiso social de la fábrica, queda en el aire cuándo comenzarán realmente las obras una vez que el proyecto esté redactado y si el Ayuntamiento tendrá, esta vez sí, la agilidad necesaria para ejecutarlo antes de que el daño sea irreversible.




