El periplo de David Galván comenzó en Motilla del Palancar, donde el diestro gaditano cortó un total de tres orejas. Sobresalió especialmente su faena al natural frente al cierraplaza de Luis Albarrán, a la que cortó dos orejas tras una fuerte petición de rabo. Posteriormente, el torero acudió a Ubrique para medirse a una exigente corrida de Adolfo Martín. Frente al primero de su lote, Galván firmó una actuación de enorme dimensión basada en el toreo al natural, aguantando parones con un gran aplomo para obtener dos orejas.
Su debut en la localidad gaditana de Villamartín se saldó con cuatro orejas tras imponerse a un exigente lote de La Palmosilla en dos faenas marcadas por el poder, el mando y la mano baja. A continuación llegó la cita en Los Barrios, plaza estrechamente ligada a la carrera del diestro de San Fernando. Galván cortó dos orejas a su primero, de Las Ramblas, tras una faena de gran temple y cadencia. La cumbre de la tarde llegó con el cuarto de la corrida, “Mordedor”, de Loreto Charro: una rotunda actuación que provocó la petición unánime de indulto, concedida por la presidencia para convertirlo en el primer toro indultado de dicha ganadería, otorgándole a Galván dos orejas y rabo simbólicos.
El epílogo en corrida de toros tuvo lugar en Villaviciosa de Odón ante un lleno en los tendidos. El torero cortó dos orejas al primero de su lote, de Las Monjas, sobresaliendo de nuevo por el toreo al natural. En el quinto de la tarde, redondeó su actuación toreando con el alma y rematando a pies juntos antes de recetar una estocada rotunda que le valió dos orejas y rabo. Además de sus cinco corridas de toros, Galván completó el mes actuando en dos festivales taurinos: en Mocejón cortó dos orejas, mientras que en Villar del Olmo conquistó los máximos trofeos.
Etiquetas:




