Un acto al que también han asistido miembros de la Corporación Municipal, el profesor y amigo personal de Olite, José Antonio de la Yeza, además de numerosos vecinos y vecinas, de distintas generaciones, muchos de ellos trataron al padre Juan José Olite.
Durante el acto, el alcalde ha destacado la importancia de rendir homenaje a la figura del Padre Juan José Olite y reconocer la huella que dejó en Los Barrios a través de su labor y de las numerosas iniciativas que impulsó en el municipio, “dejó una huella profunda y una herencia como el Día del Niño”.
Miguel Alconchel ha felicitado al escultor y a todas las personas que han hecho posible este homenaje, poniendo en valor la figura de un sacerdote que estuvo profundamente implicado con la vida social de Los Barrios y que dedicó buena parte de su trayectoria a ayudar a los demás.
Por su parte, el escultor Bernardo Martínez ha agradecido al Ayuntamiento la oportunidad de realizar una obra que, según ha explicado, lleva una parte importante de su propia manera de entender la escultura. En este trabajo ha contado también con la colaboración de Pablo Quijano y Juan Rocha, así como con la aportación fotográfica de Domingo Mariscal, que ha aportado imágenes del Padre Olite como referencia para la creación de la obra.
“El conjunto escultórico tiene como figura central al Padre Juan José Olite, representado con la sotana que identifica su condición de sacerdote, pero también con las mangas remangadas, un detalle elegido por el escultor para reflejar su carácter cercano, su disposición permanente a ayudar y su vinculación con los vecinos del municipio”, explicó Martínez.
Junto a él aparecen dos figuras infantiles que representan el Día del Niño, una tradición que el Padre Olite contribuyó a convertir en una de las celebraciones más recordadas por varias generaciones de barreños. Una de las figuras representa a una niña vestida de majorette, en referencia a los disfraces y actividades que durante años formaron parte de esta jornada, mientras que la otra representa a un niño vestido de futbolista.
Bernardo Martínez ha explicado que esta última figura contiene además una parte personal, ya que para su creación tomó como modelos a sus nietos, Bernardo y Violeta. El escultor ha señalado el orgullo que supone poder dejar en Los Barrios una obra en la que también queda reflejada una parte de sí mismo.
El acto ha contado también con la intervención José Antonio de la Yeza, profesor y amigo personal del Padre Juan José Olite, que ha recordado emocionado la figura del sacerdote y la profunda huella que dejó en el municipio.
Durante su intervención ha destacado el carácter conciliador de Olite y su capacidad para generar unión, convertir la tristeza en alegría y actuar como un verdadero instrumento de paz.
Nacido en 1944 en Falces (Navarra), llegó a Los Barrios siendo todavía muy joven, y desarrolló una intensa labor pastoral y social.
Su llegada supuso, según ha recordado, una transformación de la vida de la Iglesia local, basada en valores como la conversión, la reconciliación y el perdón, pero también en la necesidad de trasladar esos principios a la vida cotidiana.
El recuerdo del Padre Olite permanece estrechamente ligado a Los Barrios. Fue una persona cercana, de gran carisma y con una enorme capacidad para atraer y valorar las iniciativas de los demás. Su carácter navarro, su amor por su tierra y, sobre todo, su compromiso con los vecinos de Los Barrios hicieron de él una figura profundamente querida e identificada con el municipio.
El nuevo conjunto escultórico pretende mantener viva esa memoria y servir como homenaje permanente a un hombre que dedicó buena parte de su vida a Los Barrios, a sus vecinos y, especialmente, a sus niños y jóvenes.
Con esta obra, la Plaza de la Iglesia incorpora desde hoy un nuevo espacio de recuerdo y reconocimiento a una figura que forma parte de la historia reciente del municipio y de la memoria colectiva de varias generaciones de barreños.




