Movimiento Barreño acusa al equipo de gobierno de falta de planificación y de obstruir la labor de la oposición en Los Barrios

El portavoz del partido local Movimiento Barreño, Emilio González, repasa en esta entrevista la intensa actividad de fiscalización de su grupo, centrada en el control del dinero público, la gestión de los servicios, el urbanismo y la defensa del patrimonio natural del municipio.

Pregunta: La labor de su grupo municipal se ha intensificado de forma notable. ¿Cuáles son
los principales asuntos que han centrado la acción de Movimiento Barreño?

Respuesta: Más que intensificarse ahora, nuestro trabajo se viene desarrollando desde que entramos en el Ayuntamiento, aunque cada vez es más visible e imposible de ignorar.
Movimiento Barreño mantiene desde el comienzo del mandato una fiscalización constante con solo dos concejales, pero con un gran equipo detrás.

Nos hemos centrado en el control del dinero público, las contrataciones, las facturas con informes y observaciones desfavorables, la gestión de los servicios públicos y de infraestructuras como la Plaza de Toros, actualmente bajo investigación judicial y con el alcalde y la primera teniente de alcalde como investigados. También hemos fiscalizado los
contratos adjudicados a una empresa investigada y sobre los que la UDEF ha requerido información al Ayuntamiento, además de otros contratos que no se están ejecutando correctamente, como los relacionados con la limpieza, los parques y jardines o la iluminación.

A ello se suman la gestión de los servicios de agua y basura, la falta de vivienda, nuestros jóvenes, las infraestructuras en general, carencias educativas, la climatización de los colegios, las escuelas infantiles, las inversiones pendientes en los institutos, el futuro instituto de La Dehesa, el empleo y formación laboral, las pymes, el mantenimiento de los
parques y las barriadas y numerosos problemas diarios de seguridad, movilidad, accesibilidad y conservación.

Todo ello pone de manifiesto un mismo problema, que es un equipo de gobierno que carece de la planificación total y el control de gestión que necesita el municipio, tanto para atender correctamente el día a día como para preparar su futuro. Fijaos la de cuestiones que hay y el trabajo que hay por hacer.

Y hay algo que ya resulta evidente. Durante muchos años existió formalmente una oposición, pero su trabajo fue intermitente, a medio gas e incapaz de levantar cabeza, marcar una agenda propia o ejercer un control constante sobre el Gobierno. Desde la entrada de Movimiento Barreño como oposición en el Ayuntamiento, cuestiones que antes
apenas tenían presencia han ido ocupando un lugar central en el debate municipal, algo que anteriormente no sucedía o, cuando sucedía, apenas trascendía públicamente.

Todo lo anterior se traduce también en qué cada vez son más los vecinos que acuden directamente a Movimiento Barreño porque saben que su problema será escuchado, registrado, llevado al Ayuntamiento y seguido hasta obtener una respuesta. Esa confianza es la que nos permite seguir creciendo y construir una alternativa seria para gobernar Los Barrios en el futuro.

P: Una de las quejas más recientes que han llevado al Pleno municipal está relacionada con el entorno natural de la Villa. ¿Qué deficiencias han detectado?

R: Hemos denunciado el deterioro de las rutas e infraestructuras vinculadas al patrimonio natural y turístico del municipio. Nuestro entorno no puede convertirse en un decorado para una entrevista mientras, en el día a día, presenta falta de limpieza, desbroce, mantenimiento, seguridad y accesibilidad.

Las vías verdes sufren la falta de un mantenimiento continuado y muchas vías urbanas padecen la dejadez y la ausencia de planificación del equipo de gobierno. Como bien planteas, esta es una de nuestras denuncias más recientes, pero no se trata de una preocupación nueva ni aislada, ya que todos los meses hemos llevado al Pleno ejemplos concretos de calles, parques, caminos, barriadas y espacios públicos que necesitan una
intervención.

Para nosotros, gobernar no consiste en responder que un problema “no es mío” o que “ya se resolverá”, sino en planificar, actuar y exigir una solución eficaz y en el menor tiempo posible, qué es lo que demandan los vecinos.

P: Recientemente han señalado dificultades a la hora de acceder a la documentación oficial del Ayuntamiento. ¿A qué se refieren concretamente?

R: Pues es una cuestión que no es puntual, sino de una situación que hemos denunciado reiteradamente en los plenos, mediante escritos, ante el Consejo de Transparencia de Andalucía y también en los juzgados.

El Consejo de Transparencia ha estimado numerosas reclamaciones por falta de acceso a la información para Movimiento Barreño y ha reconocido nuestro derecho a acceder a la información. Lamentablemente, las resoluciones han cambiado la actitud del alcalde y del equipo de gobierno, lo que nos ha obligado a acudir a los juzgados ante lo que entendemos que puede constituir una vulneración de nuestros derechos como concejales. Lo que debería ser normal en cualquier Ayuntamiento democrático parece estar convirtiéndose en la excepción en Los Barrios.

Cuando esta conducta se prolonga durante meses, deja de ser un retraso puntual y se convierte en una obstrucción al trabajo de la oposición, algo bastante grave.

Además, el tiempo nos ha dado la razón. Cuando comenzamos a pedir explicaciones, la respuesta no fueron los documentos, sino descalificaciones y menosprecio. Finalmente, la UDEF requirió al Ayuntamiento información relacionada con esos mismos contratos sobre
los que veníamos preguntando. Por eso entendemos que aquellas reacciones no se debían a que nuestras preguntas carecieran de fundamento, sino al malestar que provocaba que estuviéramos cumpliendo con nuestra obligación de fiscalizar la gestión municipal.

P: Frente a expedientes urbanísticos y proyectos de desarrollo económico como los tramitados para el sector empresarial de Palmones, ¿cuál es la posición de su grupo?

R: El problema de fondo está en el planeamiento urbanístico y en la falta de una verdadera estrategia económica. El PGOU debe responder a las necesidades actuales del municipio y a la demanda real de suelo, parcelas, naves, accesos, servicios e infraestructuras.

El parque empresarial de Palmones es uno de los principales motores económicos de Los Barrios, pero continúa arrastrando carencias y demandas que no han sido atendidas por nadie. Basta con sentarse con las pymes y los empresarios para conocer qué espacios necesitan, qué servicios faltan y qué problemas están frenando la creación o ampliación de empresas.

Resulta difícil entender que, sin haber solucionado las necesidades del parque empresarial existente, se pretenda impulsar otro polígono industrial en un entorno natural como la Vega del Moral. Antes de transformar más suelo, el Gobierno municipal debe explicar qué
demanda real justifica ese proyecto; junto a la utilidad pública y el interés general, por qué no puede atenderse en las zonas empresariales actuales, cuánto costarán las nuevas infraestructuras y qué consecuencias tendrá para el entorno, la movilidad y el municipio.

Desarrollar más suelo no significa necesariamente generar más riqueza ni más empleo. No se puede planificar el futuro empresarial del municipio desde un despacho ni limitar el urbanismo a reaccionar cuando aparece un proyecto concreto. El planeamiento debe anticiparse a las necesidades, ordenar el crecimiento y proteger el interés general. No se
trata de rechazar la inversión privada, sino de evitar que el municipio comprometa su territorio sin una necesidad acreditada y una planificación rigurosa.

En este Ayuntamiento parece haber tres velocidades; una vía rápida para determinados proyectos que permiten vender una imagen; una vía lenta para los problemas estructurales del municipio; y una tercera, prácticamente paralizada, para las reclamaciones cotidianas de los vecinos. Se prioriza con demasiada frecuencia aquello que sirve como escaparate, mientras cuestiones mucho más sencillas, que únicamente requieren voluntad, firmeza, eficacia y determinación, pueden permanecer años sin resolverse.

La experiencia ya ha demostrado que tramitar determinadas iniciativas con prisas, sin suficiente planificación o concediendo un cheque en blanco a las empresas puede terminar costando tiempo y dinero al Ayuntamiento. Y esas consecuencias no las paga quien toma la decisión, sino los vecinos, y creo que ya nos estamos cansando.

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