Fue un momento íntimo, cargado de sentimientos y agradecimientos, especialmente, de muestras de cariño por parte de los asistentes.
Sentimos y pedimos disculpas por no haber podido celebrar esta despedida como Yelman se merece y todos deseábamos, pero las circunstancias no lo permiten. Tenemos que ser prudentes y responsables.
La despedida del párroco Yelman Bustamante, la cual se iba a celebrar el pasado viernes 21, fue suspendida debido a la pandemia que nos azota.

















