
Fotos: A. Gallardo
Un idílico entorno campestre se convirtió por un día en el escenario de un auténtico viaje en el tiempo. Manuel Guillén Pérez y Mari Cantudo decidieron festejar sus veinticinco años de matrimonio de una forma única y original, involucrando a todos sus familiares y amigos en una elaborada temática histórica donde los imperios romano y egipcio cobraron vida.
El acto principal de la jornada fue la misa de renovación de votos, la cual estuvo oficiada por el padre Yelman Bustamante. Sobre un altar dispuesto al aire libre, decorado con motivos florales blancos y dorados, el sacerdote bendijo nuevamente la unión de la pareja en un ambiente de profunda alegría y solemnidad. En este momento tan especial, los contrayentes contaron con el destacado acompañamiento de sus padrinos, Antonio y Manoli, quienes vivieron el emotivo rito en primera línea junto a los esposos. Los renovados cónyuges lucieron atuendos de gala inspirados en la majestuosidad de los antiguos gobernantes, rodeados de damas de honor vestidas con túnicas blancas y delicados tocados dorados.
La originalidad de la celebración quedó patente en el estricto código de vestimenta que siguieron todos los invitados. Los asistentes acudieron caracterizados como ciudadanos romanos, patricios, soldados pretorianos provistos de sus respectivos cascos y capas, así como con elementos de la cultura egipcia. La puesta en escena incluyó una escolta a caballo y estandartes clásicos que flanquearon el espacio, aportando un gran realismo a la jornada. Tras la ceremonia, los presentes disfrutaron de un gran convite en las instalaciones del recinto, celebrando por todo lo alto el cuarto de siglo de amor de la pareja.


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