
Fotos: A. Gallardo
El pregonero destacó la labor de la Asociación Cultural Carnavalesca Barreña y de la Peña “La Tagarnina”, señalando con orgullo el trabajo realizado por estos colectivos. “El Carnaval Barreño tuvo una época que estuvo más quemado que una croqueta olvidada en una freidora, pero aquí llegaron estos ‘locos chavales'”, afirmó Chicón en referencia al resurgir de la fiesta gracias a la juventud local.
Gastronomía y coplas: el “maridaje” perfecto
Fiel a su profesión y estilo de vida, David Chicón integró la cocina en su mensaje, comparando la preparación de la fiesta con el “encendido de los fogones” para ofrecer a Los Barrios la mejor gastronomía. Invitó a los asistentes a disfrutar de un paseo imaginario por los establecimientos y rincones más icónicos del pueblo, desde el paseo con su templete hasta la plaza de toros.

Uno de los momentos más especiales de la noche fue la interpretación de un tanguillo de 1979, año de nacimiento del pregonero, que relataba platos típicos y que Chicón rescató con la ayuda de amigos y veteranos carnavaleros como Pepe Mariscal. “Es la combinación perfecta de lo que me gusta: comer y estar con mis amigos”, confesó antes de que el coro improvisado hiciera las delicias del público.
Un cierre de hermandad
El pregón contó con la participación de artistas invitados como Laura y Roly, y la actuación de la comparsa “Los Niños” (Quintales de Coplas), que transportó a los asistentes 25 años atrás con sus pasodobles. Chicón cerró su intervención reafirmando su compromiso con el pueblo y la cultura: “Brindemos por la cocina, por el carnaval y por esos amigos que siempre dicen… ¡dame más pan pa mojá!”.
Con un rotundo “el carnaval empieza ahora”, el pregonero dio por inaugurada una festividad que, en sus palabras, es fundamental porque “dice la verdad, expresa alegría y reivindica en forma de coplas”.

Anécdotas: Las vivencias de David Chicón
Más allá de la solemnidad del acto, el pregón de David Chicón estuvo salpicado de recuerdos que arrancaron las risas y la nostalgia del público presente en el Edificio Pósito.

Los “chorizos” de dos patas: En un momento de humor punzante, el pregonero bromeó sobre la fauna local advirtiendo que nadie se asustase si veía chorizos por la calle, pues los hay “de pueblo, de cerdo y hasta con dos patas”.
La logística del Carnaval: Recordó las peripecias de su juventud, como cuando le quitaban la moto para ir a comprar o ver a las parejas, pero “para gasolina nunca me daban”.
Cantar contra los elementos: Chicón rememoró su pregón en la Tagarniná, donde la lluvia era tan intensa que tuvo que pedir a la gente que se acercara al grito de “¡dejad de cantarle a la virgen de la cueva!”.
Carreras de última hora: Relató cómo en un concurso en Algeciras les faltaban dos componentes que se habían quedado sin coche, y el joyero Miguel Canales los trajo “revoleaos” justo a tiempo para actuar.
El susto del “Vargas”: Hubo espacio para momentos tensos, como cuando su amigo sufrió un neumotórax en mitad de una actuación y tuvo que retirarse del escenario.








