Recuerdos de La Almoraima emociona a los usuarios de la Asociación de Familiares de Alzheimer Barreño

La Asociación de Familiares de Alzheimer Barreño acogió el pasado 25 de febrero, una nueva presentación del proyecto Recuerdos de La Almoraima, una actividad que resultó especialmente significativa tanto para los asistentes como para la ponente, María del Mar Ortega.

Según la responsable del proyecto, “la experiencia fue profundamente gratificante. Compartir este recorrido por nuestra historia rural con personas que han vivido de primera mano muchas de estas tradiciones fue muy especial. Ver cómo se iluminaban sus miradas, cómo sonrían y cómo se conectaban con sus recuerdos fue un regalo”, expresó.

La sesión se convirtió en un encuentro cargado de emoción, memoria y vínculos con la vida rural, que despertó un entusiasmo visible en todos los participantes que respondieron con alegría, interés y una activa participación. Muchos de ellos compartieron experiencias de su infancia y juventud, hablaron de los oficios tradicionales y las costumbres que marcaron a generaciones enteras.

El equipo de la Asociación destacó el valor terapéutico de la actividad. La sesión no solo fomentó el contacto social y la conversación espontánea, sino que también ejerció un estímulo cognitivo positivo, ayudando a activar recuerdos significativos y promoviendo la expresión emocional. Este tipo de dinámicas son especialmente beneficiosas para personas con deterioro cognitivo, ya que la reminiscencia favorece la conexión con la identidad personal y la estabilidad emocional.

“Las evocaciones de la vida rural despiertan en ellos una mezcla de serenidad, alegría y reconocimiento, lo cual refuerza su bienestar general”, explicaron Enrique Salazar Izquiano, presidente de la asociación y Silvia Toro Marín, psicóloga de esta asociación.

Recuerdos de La Almoraima, además de su línea educativa destinada a centros escolares de la comarca, incorpora también un eje de colaboración social orientado a asociaciones y colectivos vinculados a la memoria, la tercera edad y la estimulación cognitiva. Este compromiso tiene como finalidad acercar el patrimonio cultural a las personas que más pueden beneficiarse de él: quienes vivieron ese pasado de forma directa o quienes encuentran en la memoria compartida una herramienta para fortalecer sus capacidades.

La actividad desarrollada en la Asociación de Familiares de Alzheimer Barreño refuerza esta línea de trabajo y subraya la importancia de generar espacios donde la cultura, la emoción y la identidad se conviertan en motores de bienestar.

Para María del Mar Ortega, la experiencia ha supuesto un nuevo impulso para seguir ampliando este tipo de colaboraciones. “Salir de cada sesión sabiendo que hemos logrado despertar recuerdos, sonrisas y momentos de conexión es, sin duda, lo más valioso del proyecto”, afirmó.

Recuerdos de La Almoraima continúa así consolidándose como una iniciativa cultural con impacto social real, capaz de tender puentes entre pasado y presente y de ofrecer a la comunidad herramientas para reencontrarse con su propia historia.

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