MENUDENCIAS BARREÑAS

Las tres ermitas

La ermita de San Isidro Labrador en Los Barrios se convirtió en el año 1704 en la primera del Campo de Gibraltar en funcionar como parroquia tras la pérdida del peñón, adelantándose a las de San Roque y Nuestra Señora de Europa en Algeciras en la administración y registro de las actas sacramentales. En esta nueva entrega de «Menudencias barreñas», se detallan los orígenes y el papel histórico que desempeñaron estas tres ermitas tras la ocupación inglesa.

Cuando se perdió Gibraltar en 1704, de las tres ermitas u oratorios en su Campo, la de San Isidro Labrador en Los Barrios fue la primera que actuó como parroquia.

La parroquia es una comunidad estable de fieles encomendada a un cura o párroco por el obispo diocesano, entre cuyas funciones estaba curar almas, administrar ciertos ritos sagrados (bautismo, matrimonio y defunción), registrarlos en actas sacramentales (con la confirmación por el obispo), y, al menos en el siglo XVIII, registrar la obligada confesión y comunión anual de los fieles y el correspondiente padrón de almas.

Cada parroquia tenía su iglesia mayor o parroquial, pero dependientes de ella existían otros recintos menores de culto religioso: ermita, oratorio público o privado, capilla, etc. Algunos con capellán para rezar misas con una dotación económica (congrua) vinculada a un bien del fundador: casa, cortijo, censos, etc.

Ahora a cualquier sacerdote se le llama cura, pero hay que distinguir entre el capellán y el cura o párroco. Ambos eran sacerdotes o presbíteros, pero solo el cura impartía y registraba bautizos, matrimonios y entierros religiosos. Aunque otros sacerdotes autorizados los podían realizar por el párroco, incluso siendo capellán o sustituto de un capellán.

Cuando se perdió Gibraltar en 1704, en su Campo o término municipal bajo soberanía española habían tres ermitas, la de San Roque, Nuestra Señora de Europa y San Isidro. En ellas se rezarían misas la que tuviese un capellán. Pero poco a poco las tres fueron autorizadas a celebrar y registrar los ritos sagrados hasta entonces reservados a la parroquia de Gibraltar, que quedó bajo dominio inglés.

La ermita de San Roque era la más antigua de las tres, “cuya construcción hay quien dice que fue en 1508” (Caldelas, 1976: 438), aunque falta documentarlo. No consta que esa ermita estuviese vinculada a una capellanía de misa en 1704, por lo que se ignora si estaba cerrada al culto desde hacía tiempo.

Se considera que su primer cura o párroco fue fray Pedro de Andrades en 1707 (Correro García, 2006: 71). Pero el padre Caldelas (1993: 313 y ss.) citó que se conservan actas anteriores de defunción (27-IV-1705), bautismo (28-I-1706) y matrimonio (6-VI-1707). Por lo que antes de 1707 dicha ermita ya actuó al menos como iglesia parroquial provisional.

La ermita de Nuestra Señora de Europa la fundó el regidor gibraltareño Bartolomé Luis Varela en su cortijo de Algeciras, no en 1690 como se decía, sino en 1686, según una reciente y amplia documentación (Lázaro Bruña, 2026: 29-38). Pero lo publicado no aclara si entonces se dotó con una capellanía para rezar determinadas misas al año o si las rezarían los propios sacerdotes de la familia cuando estuviesen en el cortijo.

Un tío de Varela, el capitán Roque de Gálvez Molina, muy devoto de la Virgen de Europa y su ermita de Gibraltar, en su testamento (1692), fundó allí una capellanía de misas dotadas sobre unas casas propias, siendo primer capellán su sobrino Francisco de Frías Molina.

Éste último en su testamento (1697) fundó otra capellanía vinculada al cortijo de Algeciras, cuyo capellán sería su sobrino Francisco José Varela, hijo del regidor Varela, y la unió a la capellanía del capitán Gálvez para dotar mejor las misas y estancia del futuro capellán en la ermita de Gibraltar. Se ignora si desde entonces la ermita de Algeciras quedó en desuso.

Durante el bloqueo de Gibraltar (1704-1705) el cortijo de Varela fue hospital francés y el oratorio, quizá estaba secularizado, pues los algecireños se adscriben a la ermita de San Isidro de 1704 a 1724, hasta que tuvieron iglesia parroquial propia y segregada de la ermita barreña.

Tal vez el oratorio de Gálvez estaba inhabilitado, por eso el obispo Tomás del Valle en su visita episcopal (1736), citó al oratorio o capilla de Algeciras como choza, que según el padre Martín Bueno (1994: 40, nota 10) sería la capilla de su improvisado cementerio (1711).

Sobre la ermita de San Isidro vinculada al cortijo de Tinoco ya publiqué una información documentada e inédita (Álvarez, 1989), ampliada con nuevos datos en estas menudencias que publico en Noticias de la Villa (2025-2026) a ellas remito aunque las resumo a continuación.

El cortijo de Tinoco estaba vinculado a una capellanía de misas en Gibraltar fundada en 1642 por Leonor de las Casas Mesa y su esposo Alonso Pérez Tinoco, que por ciertas deudas lo adquirió el chantre Bartolmé de Escoto en 1698, fundando en su testamento (1700) una nueva capellanía de 57 misas al año en el oratorio o ermita de San Isidro Labrador, que ahí erigió para quienes ya vivían en Los Barrios y según se cita les era muy difícil ir al convento de la Almoraima o a la ciudad Gibraltar, los más cercanos donde entonces podían oír misa.

Las actas sacramentales de la ermita de San Isidro como iglesia parroquial (1704-1715), ya las estudié y presenté en el II Congreso del Estrecho de Gibraltar (Ceuta, 1990), publicado más tarde (Álvarez, 1995, tomo. II: 429-442). Ahí consta sus primeras actas de defunción (10-XI-1704), bautismo (12-VII-1705) y matrimonio (1-V-1705).

Entre esas actas sacramentales de la ermita de San Isidro estaban también las primeras celebradas en la capilla algecireña, aun dependiente de la iglesia parroquial barreña hasta su segregación (1724): defunción (8-III-1711), matrimonio (1-IX-1715) y bautismo (13-I-1716).

En conclusión, teniendo en cuenta la antigüedad de tales actas sacramentales no queda duda que la ermita de Los Barrios se anticipó a la ermita de San Roque y a la de Algeciras en administrar y registrar los ritos sagrados propios de una iglesia parroquial desde 1704.

En otra menudencia barreña ya comentaré alguna novedad sobre la actividad parroquial en la ermita de San Isidro a partir de 1704 y sobre los primeros fieles y vecinos barreños.

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