Acerinox Europa encara los próximos meses con optimismo

Acerinox Europa encara una nueva etapa marcada por la recuperación operativa y financiera de su factoría del Campo de Gibraltar. Las previsiones de la empresa apuntan a un retorno a los “números negros” a partir del próximo mes de julio, gracias a la implementación de un modelo de producción flexible, los nuevos aranceles europeos y la estabilidad laboral conseguida.

En un encuentro con la prensa previo a la junta general de accionistas, el consejero delegado del Grupo Acerinox, Bernardo Velázquez, elogió el desempeño de la plantilla al calificar la fábrica como “muy eficiente”, a pesar de haber sufrido “condiciones muy duras en los últimos años”.

Además, el directivo confirmó que la planta está operando con la agilidad necesaria; adaptando la actividad y turnos de trabajo a los momentos de menor coste energético. El objetivo es optimizar el consumo eléctrico, sobre todo en la acería, el área con mayor demanda. “Hemos conseguido la flexibilidad que necesitábamos y la estamos aplicando casi a diario”, subrayó Velázquez.

Esta nueva dinámica busca superar la “rigidez” de la legislación laboral española para alinear la factoría con la realidad del mercado, fomentando la movilidad interna de las personas que trabajan en ella y ser así más eficiente.

Un mercado europeo mejor protegido

Otro factor determinante para el optimismo es el endurecimiento de la regulación de la Unión Europea sobre las importaciones de acero a partir del 1 de julio. La nueva normativa reducirá las cuotas libres de aranceles en un 47% y duplicará el arancel al 50% para quienes excedan el cupo, combatiendo así la sobreproducción mundial.

“Esperamos que con la protección que consigamos en julio se establezcan las condiciones adecuadas para volver a los números negros y empezar a trabajar como hemos hecho siempre”, dijo Velázquez en referencia a la fábrica del Campo de Gibraltar.

Estabilidad laboral

La viabilidad a largo plazo de la planta depende también de la estabilidad laboral, una vez superadas las consecuencias de la huelga de 2024. Dicha estabilidad se materializó en el Pacto Social por el Empleo en 2025; un acuerdo que incluye una serie de medidas concretas para conseguir más estabilidad, oportunidades y transparencia entre la plantilla. Medidas tales como nuevos contratos para reforzar los equipos de trabajo y un plan de jubilación voluntaria con ventajas económicas, entre otras.

Estos compromisos van respaldados, además, por una apuesta por la comunicación y la transparencia. Herramientas que Acerinox considera necesarias para dejar atrás definitivamente la etapa de conflicto y asegurar que la plantilla comprende que la fábrica atraviesa con optimismo un terreno inexplorado.

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