La saturación extrema del terreno y de los embalses cercanos, que ya no admiten más carga, ha obligado a tomar medidas excepcionales para evitar tragedias personales ante la previsión de lluvias torrenciales y fuertes vientos que comenzarán a azotar el municipio esta misma noche.
La gravedad del escenario ha llevado al Consistorio a habilitar el pabellón deportivo municipal como centro de acogida para los posibles desalojados. El alcalde ha insistido en que “ganar tiempo” es vital, ya que es muy probable que en las próximas horas se pase de la recomendación voluntaria a las evacuaciones forzosas por parte de las autoridades.
Además del desalojo de las viviendas en peligro, se ha confirmado la cancelación de toda actividad escolar y se ha hecho un llamamiento al teletrabajo para reducir al mínimo la movilidad en las carreteras. Alconchel también ha extendido la advertencia a los propietarios de ganado y animales en zonas rurales, instándoles a poner a resguardo a sus ejemplares de inmediato. La prioridad absoluta de la administración local en estas próximas 24 horas es desalojar los puntos críticos antes de que el frente descargue con toda su intensidad sobre una comarca ya castigada por los temporales previos.




