David Salazar, nuevo representante de la provincia en la patronal andaluza de residencias de mayores sin ánimo de lucro

El secretario del Patronato de la Fundación Ramón Díaz de Bustamante y Vélez, que gestiona la Residencia de Ancianos San Ramón Nonato de Los Barrios, ha sido nombrado esta semana nuevo miembro de la junta directiva de Lares Andalucía, como vocal por Cádiz. David Salazar Romero representará así en el seno de este organismo a todas las residencias asociadas de la provincia gaditana.

Lares Andalucía es la Asociación Andaluza de Residencias y Servicios de Atención a los Mayores, dentro del sector solidario. Un colectivo que agrupa a entidades prestadoras de servicios geriátricos en la comunidad autónoma andaluza y que tiene como principal seña de identidad la ausencia de ánimo de lucro en el desarrollo de sus actividades.

Salazar entró a formar parte del Patronato de la Fundación Ramón Díaz de Bustamante y Vélez en octubre de 2020 y en abril de 2022 pasó a ocupar la Secretaría del mismo, con delegación de funciones por parte de la presidencia. Ahora une a su labor (no remunerada) la de directivo de esta importante asociación de residencias que aglutina a 137 en Andalucía y que forma parte de la Federación Lares, en la que están registradas algo más de 1.050 de toda España.

Desde su incorporación al patronato de la fundación, hace dos años, Salazar ha contribuido con su labor y entrega a la consecución de la certificación de calidad para la residencia San Ramón y la puesta en marcha de un plan de igualdad para el centro. También ha promovido un plan de voluntariado que se activará próximamente y una auditoría de cuentas para la obtención del Certificado de Transparencia y Buenas Prácticas.

En la actualidad, la Residencia San Ramón, que fue inaugurada en 1991 y que el pasado mes de diciembre celebraba su 30º aniversario, dispone de 32 plazas –21 concertadas con la Junta de Andalucía y 11 de libre contratación– para personas mayores dependientes, a las que se les cobra lo mínimo indispensable para el mantenimiento del servicio. Dichas personas son atendidas por 23 trabajadores y cuatro hermanas de la Congregación Franciscana del Rebaño de María.

El centro se rige con un espíritu familiar y profundamente hogareño, primándose el cuidado a los ancianos y las ancianas con amor y cariño y anteponiéndose la rentabilidad social y humana frente a cualquier otro tipo de consideraciones.

Noticias relacionadas