Salud y bienestar infantil

El ayuntamiento lanza una campaña para erradicar el uso de pantallas en menores de seis años

La delegación de Servicios Sociales de Los Barrios, bajo la dirección de Carlos Torres, ha puesto en marcha la iniciativa “Sin pantallas, infancia feliz”, una ambiciosa estrategia de sensibilización dirigida a las familias del municipio. El programa se alinea con las directrices de la Asociación Española de Pediatría, que desaconseja cualquier exposición digital en la primera infancia para prevenir trastornos en el desarrollo y la salud física. A través de una red de colaboración con centros educativos y sanitarios, la campaña busca recuperar hábitos de ocio tradicionales y fortalecer los vínculos afectivos fuera del entorno virtual.

La creciente presencia de dispositivos digitales en la vida cotidiana de los más pequeños ha encendido las alarmas en el municipio de Los Barrios. Bajo el lema “Sin pantallas, infancia feliz”, el consistorio ha iniciado una ofensiva informativa para concienciar sobre los riesgos que implica el uso prematuro de tecnología en niños de cero a seis años, una etapa crítica para el desarrollo neurológico y emocional.

La campaña se sustenta en informes técnicos del Servicio Andaluz de Salud y la Consejería de Sanidad, que son tajantes al afirmar que no existe un “tiempo de uso seguro” en esta franja de edad. Las autoridades sanitarias advierten que la exposición digital antes de los seis años debe limitarse exclusivamente a contactos sociales supervisados, como videollamadas con familiares, evitando en todo momento el consumo pasivo de contenidos.

Entre los riesgos detectados por el Área de Gestión Sanitaria del Campo de Gibraltar Oeste se encuentran alteraciones graves del sueño, irritabilidad y un sedentarismo que deriva directamente en problemas de obesidad infantil. Para combatir esta tendencia, Servicios Sociales trabajará de la mano con las AMPA y profesionales del ámbito educativo, proporcionando pautas de control parental y fomentando que los adultos sirvan como modelo de conducta en el uso responsable de la tecnología.

Además de la prohibición recomendada para los más pequeños, la guía municipal establece límites claros para edades superiores: menos de una hora diaria entre los 7 y 12 años, y un máximo de dos horas para adolescentes de hasta 16 años. El objetivo final es mejorar el rendimiento académico y la convivencia familiar, devolviendo el protagonismo al juego interactivo y al “mundo real”.

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