El ayuntamiento solicita una subvención para restaurar las riberas del río Palmones

La delegación de Medio Ambiente, que dirige Isabel Calvente, ha solicitado ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico una subvención de 1.366.564,55 euros para restaurar los ecosistemas fluviales del río Palmones a su paso por los entornos urbanos y reducir el riesgo de inundaciones.

El proyecto presentado desde el Consistorio barreño tiene un presupuesto total de 1.438.489,00 euros y un plazo de ejecución de tres años, desde septiembre de este año hasta diciembre de 2025.

“Estamos muy esperanzados con esta idea en la que veníamos trabajando desde hace bastante tiempo y estamos confiados en que obtendremos el respaldo del ministerio para que pueda materializarse. Consideramos que será un gran logro para los ciudadanos de nuestro municipio poder disfrutar de su río y su entorno con todos sus atractivos naturales”, señala Calvente.

“En algunas zonas del municipio, las riberas del río Palmones se encuentran en una situación de degradación acentuada por la acumulación de escombros, áridos y residuos, pies muertos y plantas invasoras. Con la subvención que se solicita lo que se persigue es llevar a cabo actuaciones que contribuyan a la mejora del su estado ecológico, con resultados que sean perdurables en el tiempo y que generen además un impacto socioeconómico positivo”, explica la edil.

“También se pretende promover iniciativas para concienciar e implicar a la sociedad en general en la defensa del cauce fluvial, con su hábitat y su biodiversidad a través de la educación, la divulgación, la sensibilización y la participación”, destaca la delegada municipal de Medio Ambiente.

Los objetivos específicos y detallados del proyecto son: dotar de espacio al rio y aumentar su conectividad trasversal y longitudinal; reducir el arrastre de residuos aguas abajo, recuperar la continuidad transversal y las interacciones entre el cauce, su ribera y las zonas inundables; poner en valor el ecosistema fluvial, a través del aumento de la multifuncionalidad del río, aportando servicios de ocio, recreo y esparcimiento; recuperar la vegetación de ribera y la estabilización de márgenes; disminuir la erosión; mejorar la diversidad de flujos y controlar la capacidad de transporte del cauce en avenidas; vigilar la influencia de la vegetación en la capacidad de transporte del cauce en crecidas ordinarias; restaurar y mantener el funcionamiento del ecosistema fluvial, a fin de garantizar posibles servicios ecosistémicos y culturales a la población afectada, e incrementar la vinculación social de los ciudadanos con el río y su biodiversidad.

Entre las soluciones previstas que se plantean cabe destacar la apertura del vano derecho del Puente Grande; la habilitación de un camino por la margen izquierda del río y la creación de espacios de recreo; la revegetación con especies arbóreas de ribera autóctonas; el aumento de la capacidad del arroyo entre las urbanizaciones Aldea del Rocío y Mirador del Río, así como la elevación del muro de defensa contra avenidas en esta última; la eliminación selectiva de pies de eucalipto; la sustitución del muelle de piragüismo o la dotación de señalizaciones, junto a planes de comunicación y sensibilización.

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