FOTOS | El equipo belenista de San Isidro recreará la emancipación de Los Barrios de 1756 en su próximo nacimiento

El equipo belenista de la Parroquia de San Isidro de Los Barrios ha comenzado los trabajos de diseño y construcción del Belén de este año, una obra monumental que entrelazará la narrativa sacra con la historia local. Bajo el asesoramiento riguroso del historiador Manuel Álvarez Vázquez, este nacimiento conmemorará el 270º aniversario de la emancipación y consolidación de Los Barrios como municipio independiente en 1756.

Manuel Álvarez, dando instrucciones y consejos a parte del equipo belenista.

La iniciativa no solo persigue un fin religioso y artesanal, sino que busca rescatar la identidad de una comunidad que comenzó a forjarse en 1704 tras la pérdida de Gibraltar, reflejando el esfuerzo y crecimiento de sus primeros pobladores.

El proyecto de este año, titulado “El nacimiento de nuestra identidad”, plantea un riguroso viaje al pasado para situar al espectador en los orígenes urbanísticos de Los Barrios. Si en la pasada edición el foco estuvo puesto en la emulación del entorno de La Polvorilla, en esta ocasión el equipo se ha propuesto reproducir con estricta fidelidad histórica los edificios, chozas y viviendas que configuraban el paisaje urbano de mediados del siglo XVIII.

Entre las maquetas y recreaciones principales que integrarán el diseño monumental destacan:

La antigua ermita de San Isidro: El núcleo espiritual original del asentamiento.
La iglesia matriz: Representada en su estado primigenio, es decir, sin la torre campanario ni
las capillas laterales que se erigieron con posterioridad.
La casa Urrutia: Desprovista de almenas y de su característica torre actual.
La Alcaldía: Reproducida con la estructura original de una sola planta.
El barrio del Cisco: Uno de los sectores populares más antiguos de la localidad.
El arroyo: Que separaba y definía los “Dos barrios”, antes de que fuese cubierto.
Horno y pozos: Característicos de la zona.

La envergadura de este montaje y para la confección de las chozas y las casas de aquella época se ha movilizado a una parte significativa de la sociedad barreña. Un total de 26 voluntarios, con edades comprendidas entre los 9 y los 95 años, trabajan junto al equipo belenista.

Este esfuerzo intergeneracional destaca especialmente por la vertiente social e inclusiva del proyecto, que cuenta con la participación activa de los usuarios y el personal de la Residencia de Mayores San Ramón, así como de los integrantes de la Asociación de Familiares de Alzheimer Barreño, convirtiendo la creación del Belén en un espacio de convivencia, memoria viva y terapia comunitaria.

Es fácil prever que el belén de este año mantendrá el “buen hacer” de los años anteriores, que se caracterizaron por su artesanía, la rigurosidad, proporcionalidad, casas, ríos, puentes, calles, plazas, capilla, cruces, caminos y efectos de luces.

Muy ilusionado está el equipo belenista y el grupo de voluntarios para hacer posible una recreación, de lo mas fiel posible con los conocimientos actuales, de las construcciones que empezaban a dar forma al casco histórico, muy distintas de como hoy las conocemos, que nos invitaran a viajar en el tiempo.

 

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