La tensión política marcó la última sesión plenaria en el Ayuntamiento de Los Barrios. Movimiento Barreño denunció una “alarmante desconexión” del equipo de gobierno con la realidad cotidiana de las barriadas, criticando un modelo de gestión basado en la improvisación y el “ordeno y mando”. Según la formación, el ejecutivo local elude sistemáticamente las preguntas de la oposición para, días después, ofrecer comparecencias en solitario donde imponer un relato que no coincide con el estado actual del municipio.
Uno de los puntos más críticos de la intervención se centró en la gestión de Arcgisa. El partido puso el foco en el salario del director de la empresa, que ronda los 130.000 euros anuales más incentivos de productividad, mientras se alega un déficit económico para incumplir convenios con el consistorio barreño. Asimismo, exigieron claridad sobre el Centro de Asuntos Taurinos, cuestionando las funciones de un personal que percibe retribuciones superiores a los 60.000 euros en un contexto de abandono de otros servicios básicos.
En cuanto al estado de la vía pública, Movimiento Barreño presentó un informe sobre la falta de limpieza y el deterioro de los acerados en zonas como Santa Rosa, Santa Mónica, Lazareto, Nueva Carteya y Mirador del Río. La formación alertó de que, tras los últimos temporales, muchas arquetas permanecen atascadas por falta de mantenimiento preventivo. Esta dejadez se extiende también a la Biblioteca Municipal, que presenta humedades, problemas de conexión WiFi y deficiencias en seguridad, como puertas de emergencia bloqueadas desde hace más de un año.
Finalmente, el grupo opositor reclamó la actualización urgente de la Ordenanza Municipal de Tenencia de Animales. Consideran que las multas actuales por no recoger excrementos, que oscilan entre los 6 y 300 euros, son “irrisorias” y carecen de efecto disuasorio. Desde Movimiento Barreño aseguran que mantendrán su labor de fiscalización frente a lo que consideran una estrategia demagógica del alcalde, con el objetivo de priorizar las necesidades reales de los vecinos frente al gasto político.





