El Área Recreativa de la Montera del Torero se ha convertido este domingo en el epicentro de la devoción barreña con la celebración de la tradicional Misa de Romeros. En el marco de la segunda jornada de la Romería en honor a San Isidro Labrador, cientos de vecinos se han congregado para participar en uno de los ritos más antiguos y significativos de esta festividad: la bendición de los campos.
La eucaristía, oficiada por el párroco Juan José, alcanzó su punto álgido cuando el sacerdote procedió a la bendición de las tierras. Este acto simbólico no solo representa la protección del santo patrón sobre la agricultura y el entorno natural de la comarca, sino que este año ha cobrado especial relevancia como un ruego colectivo por la prosperidad del campo y la llegada de las lluvias necesarias para los cultivos locales.
La ceremonia ha contado con una atmósfera de recogimiento gracias a la participación de Nelson y Coral, cuyas voces y acompañamiento musical han subrayado la solemnidad de los pasajes más destacados de la misa, emocionando a los fieles presentes bajo el entorno natural de La Montera.
Un homenaje a la memoria visual
Además del fervor religioso, la Hermandad ha aprovechado este escenario para rendir un sentido homenaje a la figura de Alfonso Gallardo, conocido cariñosamente como “Fofo”. El fotógrafo ha sido distinguido por su incansable labor, dedicación y el trabajo documental realizado durante décadas. Con su cámara, “Fofo” ha sido el cronista visual encargado de inmortalizar cada detalle, mirada y tradición de la Romería, permitiendo que el legado de San Isidro perdure en el tiempo.
El acto ha reafirmado la unión de los romeros en una jornada donde la convivencia y el respeto por las raíces han vuelto a ser las notas dominantes antes de emprender el camino de regreso.









