La «guerra» de los 20 años

Lo que empezó siendo una forma de soportar los rigores del calor se ha convertido en una tradición popular en la Estación de Jimena

La ‘Mojá’ (o Mojada) de la Novena se ha convertido con los años en una tradición de las fiestas en honor a la patrona de Jimena de la Frontera, la Reina de los Ángeles, que este año se celebran entre el 4 y el 7 de Septiembre. Después de casi 20 años de ‘mojadas’, esta peculiar forma de aliviar en lo posible los rigores de la canícula se ha ganado un lugar de privilegio en la organización de estos festejos.

Como ocurre con la mayoría de tradiciones populares, todo comenzó por casualidad. Dos décadas atrás, juegos populares como la cucaña con palo resbaladizo ayudaban a animar la tarde del sábado de Novena. Los pequeños se lo pasaban de lo lindo mientras sus padres y familiares observaban a una distancia prudencial los palos de ciego que, al final, siempre terminaban por romper la cucaña y provocar una lluvia de caramelos y otros regalos.

Sin embargo, en aquella edición de comienzo de los años 90, la sesión de cucaña se alargaba más de lo previsto. Los chavales no daban con el premio y sus padres se empezaban a impacientar soportando temperaturas de casi 40 grados en plena calle. Fue en ese momento cuando a alguien se le ocurrió refrescar al personal lanzando un cubo de agua de la tienda de Vicente, a lo que siguieron unos cuantos globos comprados en la tienda de Ana, ‘la del estanco’.

La travesura terminó con varias decenas de personas empapadas hasta los huesos que regresaban a casa sin ser conscientes de que habían dado inicio a una tradición que cobra más fuerza cada año y que, como no podía ser menos, ahora tiene su propio nombre: la ‘Mojá’.

La mecánica de la ‘Mojá’ es muy sencilla: se trata de una particular guerra de agua de todos contra todos donde no hay vencedores ni vencidos sino, tal vez, acalorados y refrescados. Se celebra en un recinto acotado por las calles Algeciras y Castellar del barrio del Michigán, desde la plaza de abastos hasta la esquina del colegio Algibe, en la Estación de Jimena.

Para ello, se pueden emplear cubos y globos de agua, aunque para estos últimos se especifica que no se permite ni que se lancen directamente a las personas ni a puertas o ventanas. Como es lógico, la organización recomienda a los participantes la mínima ropa posible (con un bañador es más que suficiente) y que no se porten objetos que se puedan dañar al contacto con el agua, como teléfonos, relojes, cámaras de fotos, etc.

También está prohibido ‘aliñar’ el agua de los cubos y globos con colorantes u otras sustancias. Y es que en 20 ediciones han sucedido anécdotas de todos los tipos, algunas más agradables que otras.

Camión cisterna

Para evitar el despilfarro de agua, la organización pone a disposición de los participantes un camión cisterna rellenado con agua no potable extraída expresamente del río Guadiaro unas horas antes. Algunos vecinos, además, ofrecen agua de pozos situados en sus casas o alrededores. Aunque el uso de agua del grifo es responsabilidad de cada participante, los organizadores recomiendan no malgastar un bien tan escaso.

La ‘Mojá’ finalizará con la celebración de una fiesta de la espuma, que dejará a los participantes «listos» para emprenderla con la gran paella popular que les esperará en la caseta municipal a partir de las 15.00 horas.

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