
Fotos: A. Gallardo
Bajo un cielo que aún guarda el rastro de la inestabilidad meteorológica, la Peña Cultural Gastronómica ‘La Tagarnina’ ha cumplido este jueves con el ritual que precede a su gran día. Alrededor de treinta personas, entre socios de la entidad y vecinos de Los Barrios, se han calzado las botas de agua para adentrarse en la finca, un terreno que hoy presentaba una dificultad añadida debido a la acumulación de lodo y la humedad del suelo.
La jornada arrancó con el vigor necesario en la sede social de la peña. Allí, los voluntarios compartieron un desayuno puramente campestre compuesto por pan de campo y manteca colorá, preparándose para el esfuerzo físico que supone la extracción de este cardo silvestre. La pericia de los recolectores es fundamental, ya que el estado actual del firme obliga a una selección minuciosa y a un esfuerzo extra para desenterrar el producto sin dañarlo.

Esta expedición no es un trámite cualquiera, sino el pilar fundamental de la Tagarninada Popular. El objetivo es recolectar la cantidad suficiente para dar vida al guiso que se repartirá de forma gratuita el próximo sábado en la explanada del Polideportivo San Rafael. Según los organizadores, la calidad de la tagarnina de este año es excelente gracias precisamente a la humedad, aunque la logística de su recogida haya resultado más farragosa de lo habitual.

A lo largo de la mañana, los capazos se han ido llenando en un ambiente de camaradería que trasciende lo puramente gastronómico. Una vez finalizada la recolecta, las tareas se trasladarán a la limpieza y preparación del vegetal, un proceso laborioso que requiere manos expertas antes de pasar a la olla. El municipio se prepara así para recibir a miles de visitantes en una celebración que es ya un emblema de la identidad y la tradición de Los Barrios.






