¿Se lo cuento en inglés?

Francisco Mateos.-

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A cabezota le ganan pocos a Salvador Cortés. Dicen que los toreros son rudos y duros. Éste es más que eso. Cabezota, ya digo. Aún está en el recuerdo aquella cornada de la Feria de Málaga en el vientre que asustaba, sangrando el torero y su hermano, Luis Mariscal -banderillero ahora en sus filas; curioso esta tarde cómo su hermano pequeño, Salvador, le daba permiso para saludar tras parear bien al tercero-, con la cara desencajada llevándolo junto a los demás banderilleros urgentemente hasta la enfermería para ser operado. Y digo que Salvador, además de rudo y duro, es cabezota, porque con aquella cornada en el vientre -zona blanda y cuesta más cicatrizar- reapareció a la semana con los puntos puestos, aunque después al poco recayó y tuvo que darse tiempo para rescuperarse bien. Pues no, que a cabezota -empujado por su enorme afición- no le gana nadie: esta tarde otra vez a torear tras una cornada y los puntos puestos y sin cicatrizar. Y otra vez de nuevo la herida que se abre por el esfuerzo. Es lo que tiene querer ser figura a toda costa y tener la firme convicción de que puede y va a llegar.

-Pero jefe, este torero no es el que ya ha cortado un porrón de orejas en Sevilla, tiene dos Puertas del Príncipe, se ha encerrado con seis toros y triunfado, ha cortado cuatro orejas en una mimsma tarde -algo que no se lograba hace más de 30 años- y en la única corrida que le puso la empresa este año en la pre-preferia -los ‘apetecibles’ toros de Palha- volvió a dar la cara y cortar una oreja…

-Pues sí, ese mismo caballero. Salvador Cortés, forjado en la Escuela de Tauromaquia de Sevilla -que mantiene, entre otros, la Real Maestranza-, el último torito bravo de una reata muy taurina y muy sevillana, pero al que le ponen piedrecitas en un camino ya de por sí tortuoso y lleno de curvas… Pero nada puede con él. ¡Qué afición! Ya sabe cómo casi sus apoderados hasta hace dos años -Taurotoro, con González de Caldas al frente- casi le tuercen su carrera taurina -desconozco cómo quedó la económica-, después de ser triunfador en plazas como Sevilla, Pamplona, Málaga,… y practicamente un mes de julio en blanco… Vamos, que se fue de ellos porque lo aburrieron. Y la historia con la empresa de Sevilla, ahí está. Habría que mirar con lupa, pero me parece que no hay otro torero actualmente que lleve el ritmo de triunfos y orejas acumulados por Cortés en el número de paseíllos que suma. Y como premios: la de Palha; y de consolación, esta del Corpus. Y como las lentejas le dijo la empresa: o las coges o las deja. Y el muchacho, al que la afición le puede más que otra cosa, pues las cogió; eso sí, con unas declaraciones en las que se sinceraba y decía que “ya no puedo más; me han destrozado anímicamente”, en referencia al palo que se llevó cuando sólo le ofrecían la de Palha en la pre-preferia… Y aún así: una oreja en esa de Palha, y otra oreja esta tarde en la del Corpus, reapareciendo en Sevilla con una cornada grave en Madrid, con los puntos puntos en la pierna y sin entrenar siquiera…

-No lo entiendo, jefe. A ver: si había cortado una oreja con la de Palha en la pre-preferia, y estaba mermado y recuperándose aún de la cornada de Madrid, ¿para qué viene esta tarde, si podía mejor reservarse y el año que viene tener ese argumento de la oreja en su única corrida de la pre-preferia? Se ha jugado que hoy no pasara nada y entonces…

-Exacto. Era lo normal. Primero por una cuestión de salud, porque ahora ha empeorado tras el esfuerzo de hoy; y después incluso lo normal desde un punto de vista estratégico… Pero, además de que ya le he explicado que el torero este es cabezota y quiere ser figura del toreo, por encima hasta de su salud, menuda se las gasta con estas cosas la empresa de Sevilla. La corrida era de abono -hasta siete entradas gratis me ofrecieron en los alrededores de la plaza- y la baja de Cortés hubiera supuesto el derecho a devolución de entradas por cambio en el cartel. Y la empresa de esas ‘cositas’ se acuerda después…

-¡Ojú!, pues con lo que usted me cuenta ahora me explico la cara de Ramón Valencia en el tercero…

-Ya sé por donde va usted, amigo. Se refiere cuando Salvador Cortés, después de pedir permiso al presidente en el tercero de la tarde, se fue despacio mirando de frente al burladero de la empresa, a brindar la faena, y se plantó delante de dicho burladero, con Ramón Valencia enfrente…

-Eso, eso; eso, eso mismo…

-Ja, ja, ja… Yo también me dí cuenta, amigo. Mientras llegaba Cortés mirando a ese burladero, debió pensar el empresario Ramón Valencia: “No me irá a brindar a mí, que menuda ‘guasa’ sería eso, con el tratamiento que le estamos dando al chaval, después de sus continuados triunfos en Sevilla, y siendo alumno además de la Escuela de Sevilla, que está sustentada por la dueña de esta plaza, que es nuestro negocio…”. Pero no, porque Salvador es cabezota en taurino, y aunque cualquiera hubiera hecho ese brindis al estilo: “Don Ramón: le brindo esta faena para que el año que viene, si soy capaz de cortarle la oreja ahora, me vuelva usted a poner otra vez en la de Palha, o en la del Conde de la Maza,… que ya hasta le he cogido gustito. va por usted y Don Eduardo”… Pero no, ya le digo, que los toreros tienen mucho aguante para estas cosas, y el brindis fue para El Cid -torero que ocupa varias veces el burladero de la empresa, aunque no lo ‘apodera’-, un bonito detalle porque supongo que era para darle ánimo de compañero a compañero en ese bachecillo que está atravesando el de Salteras, y del que seguro que sale en breve, porque es un pedazo de torero. Bonito detalle… y Ramón Valencia que respiró aliviado en ese momento…

-Completamente de acuerdo. Pero bueno, entonces la cosa está ya solcuionada, ¿no? Es decir, con los antecedentes de triunfos de Cortés, que ha toreado en dos corridas este año, cortando una oreja en cada una de ellas -una en la de Palha-, y además le ha hecho el ‘favor’ a la empresa de venir a torear con los puntos puestos para que no haya devolución de esos muchos abonados que ya no están en Sevilla… Eso será recompensado el año que viene con dos buenas corridas en la Feria…

-Sí, sí, claro… ¿Pero usted me ha estado ecuchando o se lo vuelvo a contar en inglés?

P.D.: A aquellos que se creían que en la Corrida de Homenaje a la Prensa el veto al que me tiene sometido la empresa en la Maestranza por ejercer libremente la información iba a ser levantado al menos en esta corrida… que ha sido que no. Veto también hasta en la Corrida Homenaje… ¿a la Prensa?

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