La plaza de toros de La Montera, en Los Barrios, abrió sus puertas este sábado 24 de octubre, a partir de las 18:00 horas, para celebrar la primera de las dos novilladas previstas en la localidad dentro del XXVII Encuentro Andaluz de Escuelas Taurinas. Una tarde que, antes de que los capotes comenzaran a dibujar sus primeros lances sobre la arena, quedó marcada por la tristeza y el recuerdo. La afición guardó un minuto de silencio en memoria de Gonzalo González, profesor de la Escuela Taurina de Albacete, fallecido repentinamente esa misma mañana.
Con el respeto y la emoción presidiendo los prolegómenos, los seis jóvenes participantes se enfrentaron a novillos de la ganadería de Condessa de Sobral en un festejo que aunó ilusión, competencia y afán de superación.
Al término de la jornada, Manuel Troncoso, Juanmi Vidal, Javi Spínola Rivera y Pablo Galván conquistaron los máximos honores al cortar dos orejas cada uno y abrir la Puerta Grande. Gabriel García paseó un trofeo, mientras Pablo Hernández, tras una labor de creciente intensidad, fue despedido con una ovación y dio la vuelta al ruedo después de una petición de oreja.
Pablo Hernández
Abrió plaza Pablo Hernández, que se encontró con “Amarguillo”, primero de la tarde. El novillero dejó desde los primeros compases muestras de entrega y disposición, mientras Gabriel García intervenía en un quite por delantales. El animal, noble y obediente, aunque condicionado por su querencia y cierta dificultad para arrancarse con continuidad en el primer muletazo, exigía una labor de paciencia y buen planteamiento. Por el pitón derecho ofrecía mayores posibilidades, mientras que por el izquierdo sus embestidas resultaban más cortas y menos claras. Hernández fue construyendo su faena de menos a más, asentándose progresivamente y encontrando momentos de mayor acople con un novillo al que había que llevar muy hecho. Su actuación tuvo pasajes de interés y dejó patente su disposición ante las dificultades del oponente. Tras una estocada casi entera al segundo intento, el público reconoció su esfuerzo con una ovación y una vuelta al ruedo, después de que se solicitara la concesión de una oreja. Un comienzo que dejó constancia de la entrega del joven novillero.
Gabriel García
Gabriel García recibió al segundo, “Calentito”, con dos largas cambiadas de rodillas, un saludo capotero que puso de manifiesto sus ganas de agradar. En el turno de quites, Manuel Troncoso se lució por chicuelinas, réplica a la que García respondió con el mismo palo, en un interesante intercambio que elevó la temperatura del festejo. Ya con la muleta, el novillero tuvo que emplearse a fondo ante un ejemplar de embestidas rebrincadas, muy aquerenciado y que tendía a desplazarse a su aire, pese a mostrar movilidad. La condición del animal obligaba a someterlo por abajo, sujetar sus arrancadas y corregir sus querencias, una tarea que García afrontó con firmeza y determinación. Sin perder la compostura, impuso su criterio y trató de encauzar las embestidas de un oponente que no regalaba nada. Su labor, cimentada en la disposición y el esfuerzo, encontró recompensa tras una estocada que precisó dos entradas y el posterior uso del descabello. Paseó una oreja como premio a su voluntad y a la capacidad mostrada para sobreponerse a las dificultades.
Manuel Troncoso
Manuel Troncoso saludó al tercero, “Perezoso”, con dos largas cambiadas de rodillas, para continuar después con unas verónicas ejecutadas con gusto. Juanmi Vidal protagonizó un ajustado quite por chicuelinas, al que Troncoso replicó, manteniendo vivo el ambiente de competencia entre los jóvenes aspirantes. La faena de muleta comenzó marcada por las dificultades de un novillo que parecía ganarle la partida entre muletazo y muletazo. Dos aparatosos revolcones pusieron a prueba al novillero, que, lejos de venirse abajo, volvió a la cara del animal con determinación, entereza y una admirable capacidad de reacción. Fue entonces cuando afloró su raza. Troncoso se sobrepuso a los percances, buscó la conexión con los tendidos y tiró de recursos para imponerse a un adversario que exigía firmeza y valor. Su actuación adquirió vuelo conforme avanzaba la faena, dejando una imagen de madurez y compromiso que fue creciendo ante los ojos del público. La estocada entera puso el broche a una labor de superación y entrega. Las dos orejas premiaron su esfuerzo y le abrieron de par en par la Puerta Grande de La Montera, convirtiéndolo en uno de los nombres propios de la tarde.
Juanmi Vidal Vidal
El cuarto de la tarde, “Tranquilo”, fue recibido por Juanmi Vidal con unas verónicas de cadencia y buen gusto. Javi Spínola Rivera intervino en el turno de quites por navarras, antes de que el novillero sanluqueño se dispusiera a afrontar una faena que terminaría convirtiéndose en uno de los pasajes más destacados del festejo. El ejemplar exigía medir con precisión las distancias y llevarlo muy tapado en los engaños para mantenerlo metido en la muleta. Vidal comprendió pronto las condiciones de su oponente y supo resolverlas con soltura, dibujando muletazos limpios y bien trazados por ambos pitones. Sin embargo, fue con la mano izquierda donde alcanzó sus mayores cotas. Al natural, el novillero logró extraer lo mejor de un animal que respondió con entrega, aprovechando sus posibilidades para construir series de gran profundidad. Surgieron entonces los muletazos más puros de la tarde: naturales templados, largos y acompasados, en los que el torero impuso el ritmo y la medida, dejando que la embestida discurriera con hondura. Vidal firmó una labor de notable personalidad, asentada en el temple y la expresión de un toreo de gran pureza. Tras escuchar un aviso, rubricó su actuación con una estocada entera que le valió las dos orejas. Un triunfo cimentado en la calidad de su toreo, especialmente con la zurda, y en la capacidad para encontrar profundidad donde otros solo buscarían continuidad.
Javi Spinola Rivera
Javi Spínola Rivera recibió al quinto, “Gracioso”, con unas verónicas de trazo bello y sentido. En el turno de quites, Pablo Galván intervino con quietud y resolución, y Spínola respondió por delantales, prolongando el ambiente de rivalidad sana y buen toreo que acompañó buena parte de la novillada. Con la muleta, el joven novillero fue encontrando las distancias y el ritmo adecuados para aprovechar las cualidades de un ejemplar que ofrecía nobleza y un fondo que supo exprimir con inteligencia. Por ambos pitones trazó muletazos largos y templados, ligando series estimables tanto en redondo como al natural. Spínola fue creciendo a medida que avanzaba la faena. Su labor ganó en ajuste, continuidad y expresión, hasta alcanzar momentos de especial brillantez en los que logró acompasar su toreo a la noble embestida del animal. Hubo intención, asentamiento y una progresión evidente que encontró eco en los tendidos. Tras una estocada al segundo intento, paseó las dos orejas, mientras que al novillo se le concedió la vuelta al ruedo en reconocimiento a sus condiciones. Un doble reconocimiento que puso de relieve el buen aprovechamiento de las virtudes del quinto y el crecimiento de un novillero que supo convertir sus opciones en triunfo.
Pablo Galván
Pablo Galván echó el cierre a la novillada con “Malicioso”, sexto de la tarde, un ejemplar de embestida informal y condición poco definida que obligó al joven de San Fernando a emplearse con inteligencia y firmeza. Pablo Hernández se encargó del turno de quites antes de que Galván comenzara su labor de muleta. El novillero sacó al animal a los medios con torería, abriendo los caminos por abajo y tratando de ordenar una embestida que no terminaba de entregarse. El astado se desplazaba con mayor franqueza por el pitón derecho, mientras que por el izquierdo acortaba el recorrido y buscaba con mayor sentido defensivo el cuerpo del torero. Ante semejante panorama, Galván mostró una notable serenidad. Se mantuvo firme y asentado, sin rehuir las exigencias de un oponente que requería mando y determinación. Poco a poco, fue desengañándolo y consiguiendo que entrara en la muleta, incluso en terrenos comprometidos, donde el margen de maniobra era menor y la firmeza resultaba imprescindible. Su actuación destacó por la seriedad, la disposición y la capacidad para afrontar las dificultades sin perder la compostura. Galván dio un paso adelante, demostrando que también en las faenas de mayor exigencia se forjan el carácter y la personalidad de un torero. El broche de la tarde quedó así en manos de un joven que supo sostener su apuesta hasta el final, completando una jornada de triunfos y aprendizaje en la que los seis participantes tuvieron la oportunidad de medirse a las distintas condiciones del ganado.
La primera cita del XXVII Encuentro Andaluz de Escuelas Taurinas en Los Barrios dejó un balance marcado por el triunfo de Manuel Troncoso, Juanmi Vidal, Javi Spínola Rivera y Pablo Galván, que pasearon dos orejas cada uno y abandonaron La Montera por la Puerta Grande. Gabriel García sumó una oreja a su actuación, mientras Pablo Hernández fue reconocido con una ovación y una vuelta al ruedo tras petición.
Más allá de los trofeos, la novillada volvió a poner de manifiesto la importancia de estos encuentros para el futuro de la tauromaquia: un escenario donde los jóvenes valores adquieren experiencia, ponen a prueba sus recursos y comienzan a perfilar su personalidad ante el público. Fue, además, una tarde atravesada por la emoción y el recuerdo de Gonzalo González, cuya repentina pérdida ensombreció el comienzo de la jornada. Bajo esa memoria compartida, los seis novilleros saltaron al ruedo para ofrecer lo mejor de sí mismos, entre la ilusión de quien empieza y la responsabilidad de quien sueña con abrirse camino.
Festejo:
Sábado 24 de octubre de 2026
Plaza de Toros La Montera – Los Barrios (Cádiz)
XXVII Encuentro Andaluz de Escuelas Taurinas
(Primer Festejo de la 2ª Parte del Encuentro)
Entrada: Menos de media plaza.
Seis novillos de la ganadería de Condessa de Sobral. Muy bien presentados, con volumen, seriedad y de buen juego en general. Destacó el lidiado en 5º lugar, Nº 74, “Gracioso”, premiado con la vuelta al ruedo.
Pablo Hernández, (E.T. Granada); Ovación y vuelta al ruedo tras petición y aviso.
Gabriel García, (E.T. Pto. Sta. Mª); Oreja.
Manuel Troncoso, (E.T. Utrera); Dos orejas.
Juanmi Vidal, (E.T. Sanlúcar Bdra); Dos orejas.
Javi Spínola Rivera, (E.T. Tomás Campuzano); Dos orejas y vuelta al ruedo al novillo.
Pablo Galván, (E.T. San Fernando); Dos orejas.
Observaciones
Tras el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de Gonzalo González, profesor de la Escuela Taurina de Albacete, fallecido repentinamente esa misma mañana.
El festejo estuvo amenizado por la Asociación Cultural Banda de Música “Maestro Infantes” de Los Barrios (Cádiz).
Acudieron al festejo: El alcalde de Los Barrios, Miguel Fermín Alconchel; el Secretario General de Interior de la Junta de Andalucía, David Gil; El Subdelegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en el Campo de Gibraltar; Javier Ros; el Coordinador General de la Secretaria General de Interior de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Pérez Alarcón.
Palco Presidencial
Presidente: Antonio Dávila, Segundo Teniente de Alcalde del Excmo. Ayto de Los Barrios, Delegación de Seguridad Ciudadana y Medio Ambiente.
Asesores: Carlos Álvarez, ganadero; y Manuel Muñoz, concejal del Ayuntamiento de Los Barrios.
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