Agustín Herrero Oñate: una persona buena y una buena persona

 

Agustín era, es y seguirá siendo una persona buena y una buena persona. A mí me sigue llamando la atención, sobre todo, la naturalidad, la sinceridad y la autenticidad con la que él siempre provocaba el encuentro respetuoso e íntimo entre las personas, sin el menor atisbo de exhibicionismo, de vanidad, de autosatisfacción, de pedantería ni de frivolidad.

Tengo la convicción de que la imagen serena que sigue proyectando es la expresión directa de la sosegada aceptación de su propia personalidad

que, en ningún momento, sintió la necesidad de mostrarse de manera diferente a como él era. No tenemos más remedio que valorar sus testimonios de sencillez, autenticidad, coherencia y equilibrio que nos siguen proyectando sus trayectorias familiares, profesionales y humanas. Todos apreciamos y agradecemos su generosidad, su trabajo oculto, la comprensión de las conductas ajenas, la paciencia, la sencillez e, incluso, la resignación serena ante la enfermedad y los males irremediables.

A mi juicio, estos hábitos forman el conjunto armónico de virtudes que, a lo largo del dilatado recorrido de su vida familiar y profesional, conocemos por “bondad”, una cualidad de las personas que, como él, son inteligentes, equilibradas y fuertes, y que, para lograr el bienestar personal, familiar y social, han decidido recorrer el empinado camino que conduce al crecimiento de la justicia, al logro de la paz y, sobre todo, a vivir el amor.

Sigo recordando cómo se nos fue con su característica discreción y sigo lamentando la pérdida de este convecino servicial y sencillo, experimentando sentimientos que se agitan, se mezclan y se superponen de manera permanentemente pero que, sin duda alguna, el que prevalece sobre todos es el del agradecimiento por su interés constante para mejorar la calidad de la convivencia. Sus actitudes y sus comportamientos, su sencillez, su servicialidad y su cordialidad lo califican de “estilo intensamente humano”.

Ésta era, quizás, la clave de la admiración, del respeto y del cariño que en sus convecinos despertó su figura: esa modestia secreta y, al mismo tiempo, jubilosa del hombre que mide su felicidad por la gratitud a las personas que le regalaron su apoyo, su estima, su amistad y su amor.

Noticias de la Villa y su empresa editora Publimarkplus, S.L., no se hacen responsables de las opiniones realizadas por sus colaboradores, ni tiene porqué compartirlas necesariamente.

Noticias relacionadas

 
04 septiembre 2026 | Rafael Oliva
De Los Barrios a Marinaleda (IV)
 
04 septiembre 2026 | Rafael Fenoy Rico
Pedir desdoble de la N-340, a buenas horas, mangas verdes
 
04 septiembre 2026 | José Antonio Hernández Guerrero
El amor y los amores
 
24 agosto 2026 | Héctor Lozano Jiménez
El año empieza el 1 de septiembre