Exaltación de la cereza de Beade une la tradición milenaria con el orgullo rural

La exaltación de la cereza de Beade une la tradición milenaria con el orgullo rural en un emotivo pregón de Pepe Pol

La parroquia viguesa de Santo Estevo de Beade celebró su trigésimo novena edición de su emblemática Fiesta de la Cereza con un emotivo y poético pregón a cargo del escritor y cronista oficial de Quiroga José Reinaldo Pol García, conocido popularmente como "Pepe Pol". El acto central de la jornada ensalzó la riqueza gastronómica y natural de este fruto, consolidando el evento como un referente de convivencia, hospitalidad y dinamismo rural que sitúa a la localidad en el mapa cultural de la provincia de Pontevedra.

La entrega de una placa conmemorativa a Pepe Pol sella el agradecimiento de Beade por su poético pregón de las cerezas

La parroquia viguesa de Beade se ha vestido de gala este fin de semana para celebrar su tradicional fiesta en honor a la cereza, una cita que este año alcanza su 39ª edición. El acto contó con la presencia del alcalde de Vigo, Abel Caballero, miembros de la corporación municipal y el presidente de la asociación cultural local, Antonio, quienes acompañaron a los vecinos en este “templo natural” donde el cultivo de la cereza es el protagonista absoluto. Durante la jornada, se puso en valor el trabajo de un colectivo vecinal que destaca por su carácter inclusivo y empático a través de múltiples actividades.

El pregonero de esta edición, José Reinaldo Pol García, subrayó la importancia histórica y cultural de este fruto, comparando el “encendido” primaveral de las flores blancas y los frutos rojos de los cerezos con la famosa iluminación navideña de la ciudad olívica.

Pol inició su discurso, en gallego, agradeciendo la invitación a una tierra que calificó como un “templo natural donde crecen las cerdeiras”. Durante su intervención, Pol García realizó un viaje histórico y cultural que vinculó el origen del árbol frutal desde el Paleolítico y la Grecia clásica de Teofrasto hasta su llegada a Galicia de la mano del cónsul romano Licinio Lúculo. Asimismo, el orador trazó un paralelismo poético con el dinamismo turístico de Vigo, asegurando que si la ciudad olívica brilla con fuerza gracias a sus conocidas luces de Navidad, durante la primavera experimenta un “encendido natural” con las flores blancas de los cerezos y los destellos rojos de sus frutos maduros.

La crónica personal del pregonero también ocupó un lugar destacado en el relato. Pol García recordó que su vinculación con este festejo se remonta a la primavera de 1994. En aquella época, mientras ejercía como corresponsal en Ourense, utilizó su columna semanal en La Voz de Galicia para poner a la fiesta de Beade como ejemplo de iniciativa agraria. Dicho texto sirvió de inspiración para que municipios del interior gallego, como Quiroga y Ribas do Sil, impulsaran años más tarde sus propias ferias de la cereza, llegando incluso a traer sus producciones a la cita viguesa debido al prestigio de la convocatoria.

El pregón concluyó con un llamamiento al respeto por la recolección tradicional, el cuidado de los árboles y la hospitalidad característica de los vecinos de Beade. El periodista ensalzó la labor de la asociación vecinal y el respaldo del Ayuntamiento por mantener encendida la energía vital de esta celebración durante casi cuatro décadas. El acto finalizó entre aplausos con versos que reivindicaron la identidad local y el papel de las cerezas como “singulares embajadoras” que llevan la dulzura y el nombre de la tierra pontevedresa más allá de sus fronteras.

Con la hospitalidad que caracteriza a Vigo, la parroquia invita a todos los visitantes a degustar estas picotas, definidas como “embajadoras singulares” de la tierra pontevedresa que llevan el sabor de Beade a otros rincones de la geografía española.

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