De niño oí bastante la palabra Benará con pérdida de la “s” final propia del habla popular andaluza y luego la vi escrita Benharás, debido a un supuesto origen arábigo con el prefijo “ben” (ibn) que en español significaba “hijo de”, aunque nada se sabía de la voz “harás”.
Fue nula mi indagación adolescente de ese “harás”o “Harás” en la gran Enciclopedia de Espasa-Calpe, pues aún no existía internet, ni Google, ni Wikipedia. Concluidos mis estudios de Magisterio (1969), inicié los de Filología Románica (1972) y comprendí mejor el valor lingüístico del origen y significado de las palabras (Etimología) y su uso en nombres propios de lugar (Toponimia). Pero ningún diccionario o libro a mi alcance me mostró tal significado. Si bien conocí que en el Libro de la Montería atribuido a Alfonso XI estaba escrito Benarax, que sin duda sería la versión más antigua de dicho topónimo barreño en el siglo XIV. Desde entonces amplié la tarea para investigar cuándo y por qué Benarax pasó a Benharás.
Mi interés era tal que más tarde no dudé llamar Benarax a los cuadernos de historia sobre Los Barrios y Campo de Gibraltar, que siendo cronista oficial dirigí y edité (1993-2003). Incluso ahí publiqué el fragmento del Libro de la Montería que lo citaba (Benarax, nº 9: 4-5).
Para mí era evidente que el origen escrito de Benharás sería un erróneo hipercultismo o vulgar ultracorrección al introducir una indebida “h” intercalada, imitando a otras palabras españolas de origen árabe que sí la tienen (almohada, albahaca, alcohol, alhaja, alhóndiga, etc.). Igual error ocurre que con nuestro topónimo Perinolas, mal escrito Perinholas.
Respecto a cuándo se produjo ese error, al principio pensé que quizá algún funcionario municipal barreño lo introdujo por presunción culta poco antes del siglo XX, pues en la citada Enciclopedia de Espasa-Calpe (1911, tom. VIII: 106) ya consta como Benharás. Pero luego más reciente descubrí un repertorio español de poblaciones, aldeas, caseríos, etc. que incluye Benharás ya escrito con tal error, el Nomenclátor de la provincia de Cádiz, sin fecha de publicación, pero digitalizado por el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera con el año 1850.
Incluso antes existía un documento manuscrito del siglo XVIII, donde ya consta escrito Benharás en un memorial que el obispo gaditano Lorenzo Armengual de la Mota envió al rey Felipe V en 1717 sobre fundar una “nueva ciudad de Gibraltar” tras su pérdida y apropiación inglesa. Esa sería hasta ahora la versión errónea más antigua que hallé escrita Benharás.
Es preciso añadir que anterior al topónimo barreño Benarax del siglo XIV hay otro similar del siglo XIII en el Repartimiento de Mallorca editado por Próspero Bofarull (1856: 97), cuya versión latina cita un “rahal Benarax” en el distrito mallorquín de Petra, donde tal voz árabe (raḥāl) significa explotación agrícola familiar de menor extensión que la alcaria o alquería y también un lugar o redil donde se guardaba el ganado. Así pues el nombre Benarax no parece exclusivo de Los Barrios. Incluso en internet localicé la asociación de mujeres Benarax en el municipio de Benahadux (Almería), pero me dijeron que era un neologismo o nueva palabra inventada por la asociación (“Bena” del pueblo Benhadux y “rax” de la comarca Andarax).
Cabe añadir que el topónimo barreño Benarax a principios del siglo XVI también se escribió Benarrax con “rr” en el repartimiento de tierras de Fernando de Zafra (1502-1503) ordenado por los Reyes Católicos para repoblar Gibraltar (CODOIN, 1867, tom. LI: 55). En el siglo XVIII se generalizó escrito Benarás, como reseña el Catálogo de protocolos notariales de Gibraltar y de su Campo (1522-1713) de Alberto Sanz Trelles (1998), publicado por el IECG. En el siglo XIX consta además escrito Benaraz en un Apeo y evaluación de la riqueza de Los Barrios (1819), donde la anterior “s” final (alveolar) pasó a “z” (interdental).
En cuanto al origen del topónimo barreño Benarax, antes de mostrar mi indagación, diré que otros investigadores lo omiten o mencionan. Entre los arabistas, Miguel Asín Palacios a nuestro pesar lo omitió en su Contribución a la toponimia árabe de España (1944). Igual hizo Elías Teré en Materiales para el estudio de la toponimia hispanoárabe. Nómina Fluvial (1989, t.I), sin atender que Benarax era un conocido arroyo o garganta fluvial desde el siglo XIV, pero luego, sin dar más detalles, lo incluyó en Antroponimia hispanoárabe, derivándolo del árabe “farax” (faraŷ) que significa “alivio” o “consuelo” y abunda en la onomástica árabe o en la toponimia española de origen arábigo, citando entre otros ejemplos derivados de la voz árabe “farax” al propio arroyo de Benarax (Terés, ANQE, 1992: 3,11: 19-20).
Gaspar Cuesta Estévez lo excluyó al estudiar la toponimia de Los Barrios (1997), aunque luego en la toponimia de Algeciras, Bolonia y Estrecho de Gibraltar (1999, 1999b y 2003), sí citó a Benarax (o Benharás), pero solo por su evolución fonética árabe de “x” a “sh” final, que daría la “s” final castellana actual. En cambio José Beneroso Santos (2014: 80), al investigar el asentamiento bereber comarcal, sí relacionó el topónimo Benarax con un supuesto linaje familiar bereber Arws o Aws (Benarás, Banu Arws), igual que en Guadiaro (Wadi Arws).
Por último, Joaquín Pascual Barea (2009: 142), tras recordar que Benarax incluye el prefijo árabe ben o beni (hijo/hijos de), solo apuntó que “los Benarages son un linaje árabe frecuente en Al-Andalus, documentado en Granada y en el Poema del asalto de Antequera”, sin añadir nada más de origen o vinculación que pudiese tener Benarax con esos “benarages”.
Difiero de los anteriores investigadores sobre el origen de Benarax, que para mí parece proceder de un linaje bereber argelino, próximo a Orán, como mostraré en otra menudencia barreña que titularé Beni Arax, Beni Rached. Por ahora basta lo dicho hasta aquí.
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