Al acto asistieron, igualmente, el presidente del Instituto de Estudios y de la Mancomunidad, Diego González de la Torre y el director del organismo académico, Ángel Saez.
Una vez abierta la sesión por el presidente de la Sección Décima, Eduardo Briones, el presidente de la Mancomunidad realizó una breve intervención en la que pasó revista a los últimos acontecimientos que han afectado al Instituto, señalando que probablemente éstos hubieran causado cierta intranquilidad y malestar entre sus miembros. Señaló que tras el cambio de gobierno sufrido por la Mancomunidad, “lo primero que se comprobó fue que la situación económica era muy difícil debido a la deuda económica acumulada”, pero que dicha situación se encuentra en vías de solución.
Tras el anuncio del plan de ajuste político de la entidad, realizado la semana pasada, que afectará al cincuenta por ciento de su estructura, anunció que se producirán en breve otra serie de ajustes “para conseguir que la Mancomunidad sea viable”. Informó sobre los requisitos que la nueva legislación establece para la supervivencia de instituciones como el ente comarcal, entre ellas que no se dupliquen competencias que ya se encuentren en otras administraciones, lo que ahora se denominan competencias impropias. Sobre el Instituto de Estudios, apuntó que se veía afectado por estas circunstancias, “aunque vamos a luchar para mantenerlo dentro de la Mancomunidad. Deberemos buscar la fórmula, otros mecanismos y nuevas ideas “, añadió.
Reiteró el apoyo de la Mancomunidad a la institución académica, para la que habrá que buscar financiación alternativa, dijo González de la Torre. Por último, señaló que la biblioteca que había tenido que ser retirada del edificio del Parque de las Acacias, debido a las obras, se encuentra de nuevo instalada y disponible para su uso y consulta en el edificio adyacente al de la Mancomunidad, en el mismo parque.
Diversidad de la Bahía
Tras la intervención del presidente, Jonh Cortés y José Carlos García protagonizaron el encuentro. El doctor en Biología y hoy ministro del Gobierno de Gibraltar, apoyó su intervención con una serie de fotografías fundamentalmente de la fauna acuática de la Bahía y de aves que recalan en Gibraltar, poniendo énfasis en lo delicado de los fondos marinos de la zona y en su rica biodiversidad, añadiendo que el medioambiente no entiende de barreras ni líneas divisorias. Destacó su firme voluntad de que Gibraltar incremente su compromiso con el medio marino, añadiendo una serie de actuaciones que en el pasado se realizaban desde Gibraltar, que suponían cierta amenaza para el medioambiente, y que ya se han descartado de cara al futuro.
Entre los aspectos que se han mejorado, destacó el alejamiento de la zona de arrecifes de la zona de fondeo al Este del Peñón, para evitar que las operaciones de anclaje de los buques dañen los fondos, además de estar en preparación una normativa que regule las actividades subacuáticas, así como la pesca deportiva.
José Carlos García Gómez, por su parte, puso especial énfasis en destacar el proyecto de Microrreservas Marinas Artificiales y la relevancia que estas pueden llegar a tener para la regeneración de determinadas especies. Planteó la conveniencia de establecer dos de estas reservas en el Estrecho, a ambos lados del canal, lo que constituiría una acción única en el mundo. Puso como ejemplo el resultado de uno de los estudios llevados a cabo en el puerto de Ceuta donde se han detectado 14.000 ejemplares de una especie en peligro de extinción, cuando en el resto de la Península Ibérica no se contabilizan más de mil ejemplares en total.
En el debate que se suscitó tras las dos intervenciones, los asistentes se interesaron por el control de la pesca y el marisqueo furtivos en el Parque Natural del Estrecho y su repercusión en la conservación de determinadas especies, así como en la afectación que sufre el medio marino de la Bahía por los vertidos de aguas residuales procedentes de las grandes aglomeraciones urbanas.
El presidente de la Sección Xª del Instituto, Eduardo Briones, puso sobre la mesa la conveniencia, en línea con lo debatido, de crear una comisión técnica compuesta por especialistas de Gibraltar y del Campo de Gibraltar, que sirviera de órgano de asesoramiento sobre medioambiente a la hora de tomar decisiones que pudieran afectar al entorno de la Bahía.






